Por René García
Durante años, los veranos en Hermosillo se vivieron como una condena. Mientras el termómetro rebasa los 45 grados y el asfalto hierve, miles de familias sonorenses se enfrentan al mismo dilema cada mes: prender el aire acondicionado y arriesgarse a un recibo de luz devastador, o apagar todo y resignarse al sofoco. Ese dilema no es una anécdota. Es una forma cruel de pobreza, una que durante décadas a nadie le importó resolver.
Hoy eso está cambiando. Y está cambiando porque Sonora tiene un gobernador que sabe gestionar.
El programa Techos Solares para el Bienestar, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, no llegó a Sonora por casualidad ni por inercia. Llegó porque Alfonso Durazo lo gestionó. Porque tocó puertas en la Ciudad de México, defendió con datos la urgencia de nuestro estado y convirtió a Sonora en uno de los primeros territorios donde este programa se hace realidad. Esa es la diferencia entre un gobernador que administra y uno que pelea por su gente.
El resultado es concreto: instalación gratuita de paneles solares en hogares de Hermosillo, con un ahorro de hasta 89% en el recibo de luz durante el verano. Sin créditos. Sin enganches. Sin trampas. Cero pesos para las familias que califican.
Y aquí está lo importante: este programa no es un favor. Es justicia energética. La pobreza energética en el norte del país golpea con más fuerza a quienes menos pueden defenderse: adultos mayores, niñas y niños, madres solteras, personas con discapacidad, comunidades indígenas y afrodescendientes. Son precisamente quienes serán beneficiarios prioritarios.
Por años en Sonora se nos vendió la idea de que el calor era un castigo divino y el recibo de la CFE un peaje inevitable. Que aguantáramos. Pero la verdad es otra: la energía limpia y accesible es un derecho, no un privilegio. Y para hacerlo aterrizar se necesitaba un gobernador con capacidad de gestión, con peso político en la federación y con un compromiso real con la gente. Eso es exactamente lo que tiene Sonora hoy.
Como diputado, me toca acompañar este proceso desde el Congreso, y lo digo con la frente en alto: este es de los programas que justifican la política. Aquí no hay propaganda. Hay una mamá soltera que dejará de pagar miles de pesos en verano. Un abuelito que podrá prender su ventilador sin angustia. Familias a las que el sol, ese mismo que tanto las castigó, hoy les devolverá tranquilidad. Eso lo gestionó Durazo. Eso lo hizo posible Sheinbaum.
El registro ya está abierto. Solo necesitas vivir en Hermosillo, tener un consumo de luz entre 400 y 1,500 kWh, contar con un espacio de entre 6 y 9 metros cuadrados en techo o patio, y pertenecer a alguno de los grupos prioritarios. Lleva tu recibo de luz, tu INE, tu CURP y tu comprobante de propiedad o contrato de renta. Entra a techosolarbienestar.energia.gob.mx o acude a la Secretaría de Bienestar en Las Palmas, calle Pedro Moreno.
No dejes pasar esto. Y compártelo con quien lo necesite, porque aquí nadie sobra.
Sonora cambió porque tuvo a un gobernador que no esperó: gestionó. Porque tuvo a una presidenta que escuchó. Y porque, por fin, el sol que tanto nos castigó hoy se vuelve aliado de nuestras familias. Esa es la nueva Sonora que Alfonso Durazo está construyendo, y nos toca a todos defenderla.

