
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura total temporal en la zona donde se derramaron aproximadamente 12 mil litros de ácido sulfúrico, tras la volcadura de un tractocamión ocurrida el pasado 1 de septiembre en el kilómetro 97 de la carretera Ímuris-Cananea.
La medida se limita al polígono afectado y no implica un nuevo cierre de la carretera, la cual fue reabierta después de concluir las primeras labores de neutralización y limpieza. La clausura busca impedir una mayor dispersión de los residuos mientras se realizan estudios para conocer el impacto en el suelo, la vegetación y otros recursos naturales.
El accidente ocurrió cuando un tractocamión de la empresa Movimientos Industriales Logísticos de Alta Calidad, que transportaba ácido sulfúrico, volcó en el tramo Ímuris-Cananea. De acuerdo con el comunicado de la Profepa, el derrame alcanzó la cinta asfáltica y una parte del suelo natural.
La Profepa aclaró que la restricción no detiene las labores necesarias para atender la emergencia. En el área podrán continuar la limpieza y restauración del terreno, el retiro de escombros y materiales contaminados, la recolección de residuos peligrosos, el ingreso de vehículos y maquinaria, y el acceso del personal especializado.
La dependencia ordenó a la empresa aplicar medidas urgentes para contener, neutralizar y retirar el ácido sulfúrico y los materiales contaminados, entre ellas: contener por completo los escurrimientos mediante trabajos técnicos, instalar barreras físicas y diques en el cauce afectado, evitar que las sustancias continúen desplazándose, acordonar y señalizar el área impactada, restringir el acceso de personas ajenas a los trabajos, neutralizar y recolectar el ácido sulfúrico, y retirar suelo, vegetación y otros materiales impregnados.
La compañía cuenta con un plazo de 10 días hábiles para presentar ante la Profepa los planes de muestreo y caracterización del sitio. Estos estudios deberán establecer la extensión del área contaminada, los recursos naturales afectados, las condiciones del suelo y la vegetación, y el tipo de remediación ambiental que requeriría el lugar.
Aunque la Profepa confirmó el volumen aproximado derramado y ordenó acciones inmediatas, el alcance de la afectación se determinará mediante los estudios de muestreo y caracterización. La dependencia inició un procedimiento administrativo sancionador para vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental federal y, en su caso, establecer las responsabilidades legales correspondientes.
Con información de: El Imparcial.
