
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que un posible caso de peste neumónica en Rusia presenta un riesgo “muy bajo” fuera del país, mientras las autoridades rusas investigan qué causó la muerte por neumonía de una empleada de laboratorio del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk.
“Actualmente no hay indicios de que estemos ante algo similar a una pandemia”, declaró a The Associated Press el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier.
La peste neumónica es la forma más virulenta de la enfermedad y afecta los pulmones. Su periodo de incubación puede ser de apenas 24 horas, según la OMS, y puede propagarse entre personas a través de partículas respiratorias. Si no se trata, puede ser mortal, aunque las tasas de recuperación son altas si se detecta y se trata a tiempo. Los síntomas incluyen dificultad para respirar y tos, a menudo con expectoración de sangre.
A través de un sistema internacional de alerta sanitaria, funcionarios de salud rusos informaron que se llevaron a cabo medidas preventivas, entre ellas el rastreo de contactos de la mujer fallecida, monitoreo médico y pruebas de laboratorio. “Los resultados de las pruebas no mostraron presencia de patógenos de enfermedades infecciosas peligrosas en ninguno de los contactos”, señaló la nota de las autoridades rusas.
La mujer murió en un hospital de Shélejov, localidad a las afueras de Irkutsk, y su alcalde manifestó que el hospital fue puesto en cuarentena. Los principales funcionarios del organismo nacional ruso de vigilancia de salud pública viajaron a la región. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aconsejó al público seguir los comunicados oficiales de Rospotrebnadzor en lugar de “rumores o especulaciones”.
Lindmeier declaró que el instituto donde trabajaba la mujer “estudia patógenos peligrosos”, incluida la peste, en una parte de Siberia donde la enfermedad “se presenta de forma natural en animales salvajes”. Explicó que las autoridades rusas aún no han pedido que expertos de la OMS se desplacen a Rusia, donde se investiga si la peste neumónica causó su muerte. Posteriormente, las autoridades rusas informaron a la OMS que no se ha registrado ningún caso de peste en Irkutsk.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que estaba observando la situación con preocupación y que Estados Unidos estaría dispuesto a ayudar. El secretario de Estado, Marco Rubio, instó a las autoridades rusas a compartir más información. “Alentamos a Rusia a ser más transparente y a compartir más información con el mundo”, expresó.
Expertos como Ian Jones, profesor de virología en la Universidad de Reading, señalaron que “la peste tiene una enorme historia y todavía está presente en muchas partes del mundo, incluida Rusia”, aunque debido a las condiciones de vida modernas y los antibióticos, su potencial era limitado. El doctor Glenn Wortmann, del MedStar Washington Hospital Center, explicó que las bacterias que causan la peste no “viajan muy lejos” y que una persona “realmente tendría que estar cara a cara” con alguien infectado para contraer peste neumónica. “La posibilidad de que esto se propague ampliamente en Rusia y luego se extienda aquí a Estados Unidos no va a ocurrir, no con este tipo de bacteria, porque no se transmite con facilidad y tenemos antibióticos para impedir que se propague”, añadió.
Con información de: LATINUS.
