
El pasajero más silencioso no llevaba maleta ni boleto. Viajaba oculto en el camarote de un autobús, disfrazado entre la rutina de la carretera, pero su carga no era equipaje: era veneno puro.
Dos operadores de un autobús de pasajeros fueron detenidos en Hermosillo después de que autoridades federales descubrieran un compartimento secreto en el área de la alacena del vehículo. Dentro, 10 paquetes de fentanilo y 8 de heroína, con un peso total de 18 kilogramos, esperaban silenciosamente su destino.
El hallazgo ocurrió sobre la carretera México 15, en el tramo Hermosillo-Nogales, durante un operativo conjunto entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR). Lo que parecía una revisión de rutina se convirtió en un golpe directo al narcotráfico.
Los agentes notaron irregularidades en la alacena del camarote. Al profundizar la inspección, encontraron el compartimento oculto que albergaba la droga sintética que, de haber llegado a su destino, habría representado miles de dosis potencialmente mortales.
Los dos operadores fueron detenidos en el acto, informados de sus derechos y puestos a disposición del Ministerio Público, junto con los dispositivos móviles asegurados y, por supuesto, el cargamento.
Las autoridades no descartan que el destino final de la droga fueran las calles de ciudades del norte del país o incluso la frontera con Estados Unidos. Ahora, la investigación buscará desentrañar la red que intentó mover esta mercancía letal bajo la fachada de un viaje cotidiano.
Este golpe forma parte de la estrategia del Gabinete de Seguridad para combatir el tráfico de drogas en las carreteras del país, demostrando que, aunque el mal viaje en las sombras, la inteligencia y la vigilancia también viajan a bordo.
Con información de: El Sol de Hermosillo
