- El caso de Célida López deja una lección para los aspirantes de Morena y sus aliados en Sonora. Ser el más conocido no necesariamente garantiza quedarse con la candidatura rumbo a 2027.
Por Luis Carlos Bravo
San Luis Río Colorado, Sonora.- Con la convocatoria de Morena ya abierta para quienes aspiran a convertirse en coordinadores municipales de la Defensa de la Transformación, comienza una etapa interesante para los distintos grupos políticos de Sonora, donde desde hace meses suenan nombres que buscan llegar a las presidencias municipales en 2027, siempre sujetos a las reglas de paridad de género.
Sin embargo, quienes están por inscribirse deberían tomar en cuenta un detalle que podría cambiarles el panorama. No siempre el aspirante más conocido es quien termina quedándose con la candidatura, y para muestra basta recordar lo ocurrido recientemente con Célida López Cárdenas.
La exalcaldesa de Hermosillo figuraba entre las seis corcholatas que buscaban la coordinación estatal de Morena. Era una de las figuras con mayor reconocimiento público, pero finalmente la designación favoreció a Lorenia Valles. El resultado dejó sobre la mesa un factor que no debe pasar inadvertido, los negativos que puede acumular un personaje, independientemente de su popularidad.
Porque una cosa es que la ciudadanía conozca a determinado aspirante y otra muy distinta es que tenga una opinión favorable de él. El nivel de conocimiento puede abrir muchas puertas, pero también puede venir acompañado de desgaste, rechazo y diferencias que terminan reflejándose en una encuesta.
Algo parecido podría observarse en San Luis Río Colorado, donde aparecen nombres como el del alcalde César Iván Sandoval, el diputado federal Manuel Baldenebro, Ricardo Lugo, representante de la Secretaría de Gobernación federal en Sonora, y Alejandro González, agente fiscal del Estado.
A esta lista se suma Marco Othón, oficial del Registro Civil en San Luis Río Colorado, quien buscaría inscribirse desde las filas del Partido del Trabajo. También podría incorporarse la regidora Hilda Herrera, por parte del Partido Verde Ecologista de México, sin descartar a otros personajes que decidan levantar la mano conforme avance el proceso.
Son perfiles con trayectorias, estructuras y niveles de reconocimiento distintos, pero con un elemento que tendrán que cuidar, los negativos que cada uno pueda arrastrar. La pregunta será qué tanto pesan esas opiniones desfavorables frente al conocimiento y la aceptación que hayan logrado construir.
Morena tendrá hasta el próximo 18 de octubre abierto el periodo de registro y posteriormente vendrán las mediciones y definiciones. Durante ese tiempo, los aspirantes buscarán fortalecer sus estructuras, aumentar su presencia y convencer a quienes tendrán participación en el proceso interno.
Pero lo interesante no será solamente conocer quién consigue la coordinación municipal, sino observar qué sucederá con los demás una vez que se anuncien los resultados.
Algunos podrían encontrar acomodo en candidaturas a diputaciones locales, otros buscarán espacios en diputaciones federales y habrá quienes tengan que conformarse con una regiduría. Tampoco faltarán aquellos que terminen prácticamente con las manos vacías y deban salir a talonear durante las campañas de otros, esperando recibir después algún premio de consolación.
En San Luis Río Colorado el reacomodo de los grupos será inevitable. Los acuerdos, las diferencias y las negociaciones tendrán mucho que ver con la manera en que cada aspirante asimile los resultados, especialmente si las encuestas no favorecen a quienes hoy se consideran con mayores posibilidades.
Por lo pronto, el caso de Célida López deja una enseñanza que ninguno de los interesados debería ignorar. Tener años de trayectoria, ocupar un cargo importante o aparecer constantemente en los medios no necesariamente significa contar con el respaldo suficiente para ganar una encuesta.
Así que aguas con los negativos, porque una cosa es que todos conozcan tu nombre y otra muy distinta es lo que piensan de ti cuando lo escuchan.

