Ramón Álvarez Ayala, identificado con el alias de “R-1”, fue detenido en el municipio de Atotonilco El Alto, Jalisco, como presunto responsable intelectual del asesinato del entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido en noviembre de 2025.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el detenido es señalado como líder de una célula delictiva conocida como “Los Rs”, grupo relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y presuntamente involucrado en actividades como extorsión, homicidio y tráfico de drogas en distintos municipios de Michoacán.

La detención se llevó a cabo durante un operativo encabezado por fuerzas federales y elementos militares. De acuerdo con las autoridades, el equipo de seguridad de Álvarez Ayala respondió con disparos al intentar impedir su captura, lo que derivó en un enfrentamiento donde uno de sus escoltas perdió la vida.
García Harfuch señaló que, con este arresto, ya suman 31 personas detenidas por su presunta participación en el homicidio de Carlos Manzo, quien fue atacado durante las celebraciones del Día de Muertos en Uruapan.
Tras conocerse la captura, Grecia Quiroz, viuda del exalcalde y actual presidenta municipal de Uruapan, reconoció el trabajo de las autoridades federales, aunque afirmó que el caso aún no está completamente esclarecido. A través de redes sociales, sostuvo que la investigación debe continuar hasta identificar y sancionar a todos los responsables.
Las investigaciones apuntan a que Ramón Álvarez Ayala habría dado las instrucciones para ejecutar el atentado mediante un intermediario identificado como Jorge Armando “N”, quien presuntamente transmitía las órdenes a los integrantes del grupo encargado de realizar el ataque.
Según las indagatorias, las autoridades obtuvieron conversaciones en las que presuntos integrantes de la organización coordinaban los movimientos para vigilar y atacar al entonces alcalde, mientras hacían referencia a instrucciones emitidas por quien identificaban como “el patrón”.
El autor material del ataque, un joven de 17 años identificado como Víctor Manuel Ubaldo, murió durante la agresión tras ser abatido por escoltas del alcalde. Otros participantes lograron escapar inicialmente, aunque posteriormente fueron localizados sin vida.
Ramón Álvarez Ayala no era ajeno a las autoridades. En 2012 fue detenido junto con su hermano Rafael, alias “R-2”, señalado también como integrante de la misma organización criminal. Ambos permanecieron alrededor de diez años en prisión y recuperaron su libertad en noviembre de 2022 por resolución judicial.
En ese momento, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó públicamente la decisión de la jueza que ordenó su liberación y utilizó el caso para señalar presuntos actos de corrupción dentro del Poder Judicial, tema que posteriormente formó parte del debate que derivó en la reforma judicial.
De acuerdo con los antecedentes oficiales, cuando fueron capturados en 2012 las autoridades identificaban a Ramón Álvarez Ayala como uno de los principales operadores del CJNG en Michoacán y Guanajuato, mientras que su hermano Rafael era señalado por coordinar el envío de droga sintética hacia Estados Unidos y mantener contacto directo con la dirigencia del grupo criminal.

