En Morena parece que el trabajo territorial no conoce de relojes ni de días de descanso. Al menos así lo entiende Angélica Burgos, quien junto con Víctor Rodríguez anda recorriendo colonias, tianguis y espacios públicos de Nogales, buscando algo más que saludar a los vecinos: posicionarse en la carrera por la coordinación de los Comités para la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía.
Y es que, en tiempos de definiciones internas, nadie quiere quedarse fuera de la fotografía, mucho menos del territorio. Ambos aspirantes aprovecharon el tianguis nocturno de la colonia Misión de Anza para acercarse a comerciantes y ciudadanos, entregar el periódico Regeneración y, de paso, hacer presentes sus aspiraciones. Porque una cosa es hablar de unidad y otra muy distinta es dejar de hacer política.
Burgos sostiene que el movimiento se fortalece desde las calles y que la militancia merece respeto por ser la base de los avances de la transformación. Víctor Rodríguez, por su parte, reconoce el trabajo de los brigadistas, voluntarios y fundadores que mantienen viva la estructura de Morena en esta frontera. Un discurso que apunta a un elemento nada menor: en la disputa interna, la organización territorial puede convertirse en una carta importante.
Así que, mientras llegan los tiempos de las definiciones, Angélica Burgos y Víctor Rodríguez adelantan que intensificarán sus recorridos por colonias, plazas y centros de trabajo. No hay que perderlos de vista, porque en Morena la competencia también se mide a ras de suelo. Y si algo queda claro es que, para algunos, la coordinación no se espera sentados: se trabaja desde ahora, puerta por puerta.

