Seguramente a estas alturas ya sabemos qué pasará con la convocatoria de Morena para la coordinación de la defensa de la transformación en Sonora, dicho en buen romance: la candidatura a la gubernatura del estado.
Por lo cual los próximos días, semanas y meses la atención se concentrará en el proceso interno de Morena, la competencia entre compañeras y compañeros del movimiento, y sobre todo un posible ruptura al interior.
Si bien podríamos decir que la convocatoria para la gubernatura y la alcaldía de Hermosillo son dos procesos aparte, si guardan mucha relación, pues la candidatura a la alcaldía dependerá mucho de la definición estatal.
Ya que hay perfiles que aspiran legítimamente a la candidatura para la gubernatura de Sonora, pero si por alguna razón no son los elegidos por la encuesta, podrían sacrificarse por el proyecto compitiendo en la capital.
Y no, no es que no les alcance para la grande ni que Hermosillo sea un premio de consolación o plato de segunda mesa, sino que la alcaldía tendrá sus propios retos y dificultades, es decir: no será un día de campo.
Así que aunque no quieran, apunte como posible candidato a Lorenia Valles, Celida López, Froylán Gámez y hasta Dolores del Rio, cuatro perfiles que aspiran muy en serio por la gubernatura pero podrían ir por Hermosillo.
En el caso de la senadora Lorenia Valles es evidente que tiene grandes posibilidades de ser la candidata a la gubernatura, sin embargo de no ser la beneficiada, estaría en un gran dilema, quedarse como senadora o competir.
Digo esto, porque permanecer en el Senado de la República te permite seguir vigente en la pelea por la gubernatura del 2030, en cambio ir a competir por Hermosillo en el 2027 conlleva algunos riesgos a considerar.
El primero, no lograr el triunfo electoral en la capital, pues en la política actual ya no hay triunfos garantizados; y el segundo, llegar a la alcaldía pero tener un desgaste de gobierno que te limite tu aspiración al gobierno.
Este último punto tiene sus aristas, pues un buen trabajo en la alcaldía de Hermosillo no solamente te catapulta para la gubernatura, sino que te permite contar con la estructura y recursos para un proyecto mayor.
Y esto aplica para todos los aspirantes de Morena.
Si Javier Lamarque o cualquier otro es el candidato, Lorenia Valles deberá reflexionar muy bien sobre su futuro político y sobre todo cuál será su decisión, sobre todo si la invitación a competir viene del propio gobernador.
En el caso de Celida López es donde hay mayor incertidumbre, ya que somos varios los que nos preguntamos, ¿qué va a pasar si no se la dan?, pues aquí hay de dos sopas, compite con otro partido o se sienta a negociar.
Si bien se habla de posibilidad de una diputación federal, lo cierto es que en Hermosillo la Celida tuviera mucha oportunidad y se sacaría la espina de volver a gobernar, además la buena es que ya no estará Toño Astiazarán.
Siguiendo con la lista aparece Froylán Gamez, un perfil que irrumpió la escena electoral en el 2024 como candidato del PT al Senado en el llamado Plan C, cuyo perfil cumple con algunas expectativas en la capital sonorense.
Primero el tema de la trayectoria en el servicio público y experiencia electoral; segundo, un perfil que entra perfectamente a los sectores más competitivos de la oposición; y tercero, al ser de un partido aliado cumple la cuota.
Y un tercer elemento que es sumamente fundamental, es un perfil cercano al gobernador Alfonso Durazo, quien lo ha venido fogueando políticamente dándole distintas posiciones y aumentando sus responsabilidades.
Por último, de estos aspirantes a la grande y que podrían competir por Hermosillo, está Dolores del Rio, que si bien es cierto perdió por 20 mil votos la elección pasada, tampoco es que haya tenido una mala votación.
De hecho, ha sido la candidata de Morena y aliados que más votos ha tenido en la historia de Hermosillo, sin embargo no le alcanzó; hoy consciente que difícilmente sea la elegida, podría sacarle la espina por la alcaldía.
No obstante la lista no se termina ahí, sino que apenas inicia con perfiles que suenan y otros que han levantado la mano por la alcaldía de Hermosillo, entre fundadores de Morena y jóvenes de reciente incorporación.
El primero de ellos es el actual Secretario de Gobierno, Adolfo Salzar Razo, que si bien yo lo veo más como coordinador de la bancada de Morena en el próximo Congreso local, no hay que desestimar su liderazgo.
La segunda es Paulina Ocaña Encinas, la joven pero experimentada Jefa de Oficina del Ejecutivo Estatal se está preparando para cualquier escenario eventual, la alcaldía puede ser o hasta una diputación federal.
Las últimas semanas también ha tomado vuelo la posibilidad de ver a Fernando Rojo de la Vega, Secretario de Bienestar, como abanderado de Morena en la capital, aunque ha sido muy prudente ante esa oportunidad.
La delegada Wendy Briceño también es una fuerte contendiente por la candidatura a la alcaldía de Hermosillo, recientes encuestas la posicionan como un perfil competitivo, además es fundadora del movimiento.
Es el mismo caso del doctor Jacobo Mendoza, quien ya se sacrificó por el movimiento siendo candidato de Morena a la alcaldía en el 2015, y que ha ido avanzando electoralmente como diputado local y federal.
Qué decir de Vicky Espinoza que ha sido una revelación tanto como regidora y hoy como diputada local, una de las pocas morenistas de fuste que ha defendido al movimiento en tribuna y en medios de comunicación.
No hay que descartar en Morena también a Memo Díaz, funcionario estatal y un excelente operador electoral que ha sabido articular las estructuras de promoción y defensa del voto para su partido, además de otras aptitudes.
En los partidos aliados por ahí está también la diputada Diana Karina Barreras del PT, además de perfiles del Verde como los diputados Omar del Valle y David Figueroa, y ¿por qué no?, Maloro Acosta, no es cierto, es broma.
No es un secreto que a nivel nacional en Morena hay una política de volver al origen y de alguna forma reconocer a los fundadores del movimiento, por lo cual cumplir con ese derecho de antigüedad será fundamental.
Sin embargo, Morena no solo tiene que evaluar la antigüedad, sino la viabilidad electoral, y es ahí donde la cosa se pone color de hormiga, pues no necesariamente los originales o nativos, son los más competitivos.
A eso agregue la realidad local, donde el jefe político del movimiento, el gobernador Alfonso Durazo, seguramente buscará promover a sus cuadros cercanos a posiciones que sean una plataforma para el futuro del movimiento.
“Ser o no ser morenista, he ahí el dilema”, por lo pronto vamos viendo como se define el proceso para la gubernatura y seguramente la siguiente posición que se decidirá será la candidatura a la alcaldía de Hermosillo.
Y ahí habrá otra disyuntiva, por lo cual ahora el peronismo tendrá que buscar y por supuesto, encontrar una respuesta a la pregunta, ¿volver al origen o apostar al futuro?.

