LO PIENSO, LO ESCRIBO | El Distrito 2, la cuota de los aliados de Morena

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LO PIENSO, LO ESCRIBO | El Distrito 2, la cuota de los aliados de Morena

  • PT, Verde y PES comienzan a mover sus cartas rumbo a 2027 en un distrito que abarca Sonoyta, Puerto Peñasco y más de la mitad de SLRC.

Por Luis Carlos Bravo

Todo parece indicar que el Distrito 2 local de Sonora será, otra vez, una de las principales cuotas políticas para los partidos aliados de Morena.

Hablamos de un distrito que comprende Sonoyta, Puerto Peñasco, el Golfo de Santa Clara y más del 50 por ciento de San Luis Río Colorado. Un territorio amplio, complicado, políticamente diverso y que, desde ahora, comienza a llenarse de nombres que buscan quedarse con la candidatura.

Por el Partido del Trabajo, las cartas comenzaron a ponerse sobre la mesa recientemente con la visita a San Luis Río Colorado del diputado federal Ramón Flores, dirigente estatal del PT, quien prácticamente destapó a Marco Othón, actualmente integrado a la estructura del Gobierno del Estado en esta frontera.

   

Aunque durante meses se ha manejado la versión de que Marco podría estar interesado en buscar la candidatura a la Presidencia Municipal de San Luis Río Colorado, la realidad parece apuntar hacia otro lado: el Distrito 2.

Y basta observar dónde ha intensificado su trabajo sociopolítico durante los últimos meses. Marco ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en las colonias de la periferia de San Luis Río Colorado, precisamente aquellas que históricamente forman parte de este distrito.

   

Pero Ramón Flores no solamente dejó -según él-, candidato en San Luis.

En su regreso hacia Hermosillo hizo escala en Puerto Peñasco y ahí también levantó la mano de Raúl Méndez, actual presidente del Partido del Trabajo en ese municipio, quien evidentemente también tiene interés en aparecer en la encuesta cuando llegue el momento de definir al abanderado.

El Partido Verde tampoco quiere quedarse mirando desde la banqueta.

Hace unos días estuvo en San Luis Río Colorado Maloro Acosta, dirigente estatal del Verde, y durante su visita dejó bastante claro que una de las cartas de su partido para el Distrito 2 es la regidora Hilda Herrera.

Y cuidado con Hilda.

Es probablemente uno de los perfiles con mayor capital político dentro del Verde en esta región. Tiene presencia, estructura y, sobre todo, conocimiento entre sectores del valle de San Luis Río Colorado y del Golfo de Santa Clara.

Además, hay un elemento que podría terminar jugando fuertemente a su favor: hasta ahora es la única mujer entre los nombres que están sonando para esa candidatura. En un escenario donde la paridad de género necesariamente tendrá peso en la distribución de candidaturas, ese factor podría colocarla en una posición privilegiada al momento de las definiciones.

Y si a eso se le suma que alrededor de su figura existe desde hace tiempo una expresión que en política suele pesar bastante —“ya te toca”—, entonces su nombre adquiere todavía mayor dimensión.

Hilda Herrera ha participado, ha esperado y se ha mantenido dentro de la estructura partidista. Eso no garantiza absolutamente nada, pero sí la coloca en una posición bastante distinta frente a otros perfiles que apenas comienzan a levantar la mano.

Es más: estoy convencido de que, si hoy la sentaran en una encuesta seria frente a cualquiera de los otros aspirantes que se mencionan, Hilda Herrera se los llevaría de calle.

No porque una encuesta se gane únicamente con conocimiento de nombre, sino porque ella combina algo que no todos tienen al mismo tiempo: presencia territorial, años de trabajo político, estructura, reconocimiento en el valle y en el Golfo y, ahora, un factor de paridad que podría terminar siendo determinante.

Y luego está Rubén González, “El diputado faltista”.

El actual diputado local por el Distrito 2 también podría intentar colarse nuevamente en la competencia buscando la reelección.

El problema para Rubén es su propia gestión y forma de conducirse. 

Durante el primer año de la actual Legislatura se ganó la nada honrosa fama de aparecer como el diputado más faltista del Congreso del Estado y, por lo menos desde la parte de San Luis Río Colorado que representa, su presencia política ha sido prácticamente inexistente, o bien, solo llega cuando busca coincidir con el gobernador Alfonso Durazo en una visita. 

A los ciudadanos de este lado del distrito difícilmente se les puede pedir que recuerden una agenda permanente del diputado, recorridos constantes, gestiones importantes o una defensa particularmente visible de las necesidades de esta zona.

Y eso, evidentemente, pesa.

Sobre todo porque en Puerto Peñasco tiene enfrente la posibilidad de que Alejandro Verdugo busque la reelección como alcalde, escenario que podría cerrar espacios y provocar que Rubén González intente aferrarse a la diputación como premio de consolación.

¿Se la volverán a entregar? Lo veo complicado.

No solamente por los resultados de su gestión, sino porque su actuación política durante este periodo ha terminado por convertirse, en demasiadas ocasiones, en un espectáculo poco serio, casi caricaturesco, muy distante del papel que debería asumir alguien que representa a miles de habitantes en el Congreso del Estado.

Por eso el Distrito 2 comienza a ponerse interesante.

Todo apunta a que será precisamente en esta región donde Morena dejará espacio para que sus aliados cobren parte de la factura electoral.

PT, Partido Verde y Encuentro Solidario saben perfectamente que solos tienen posibilidades mucho más reducidas, pero dentro de la maquinaria electoral encabezada por Morena adquieren un peso que difícilmente tendrían por cuenta propia.

Son partidos menores frente al tamaño de Morena, sí, pero necesarios cuando llega el momento de repartir candidaturas, posiciones y espacios dentro de una coalición.

Marco Othón, Raúl Méndez, Hilda Herrera y, probablemente, Rubén González son apenas los primeros nombres.

Falta mucho.

Seguramente aparecerán más aspirantes y cualquiera que tenga militancia, padrino, estructura o simplemente ganas de anotarse podrá levantar la mano cuando lleguen esas famosas encuestas que los partidos de la Cuarta Transformación han convertido en su mecanismo favorito para resolver —o justificar— sus candidaturas.

Al final habrá un ganador.

Lo verdaderamente importante será saber si esa encuesta servirá para encontrar al mejor perfil para representar a Sonoyta, Puerto Peñasco, el Golfo de Santa Clara y una enorme parte de San Luis Río Colorado…

o simplemente para decidir a quién le toca la cuota.