
Por Luis Fernando Heras Portillo
JALISCO: EL SILICON VALLEY MEXICANO QUE LE GANA LA CARRERA A LA FRONTERA NORTE
Jalisco se consolida como el principal polo tecnológico de México y de América Latina. En los últimos seis años, el estado ha captado más de 2,758 millones de dólares en inversión ligada a tecnologías de la información y alta tecnología, generando más de 40 mil empleos. Hoy concentra el 70% de las empresas de semiconductores que operan en el país y el 23% de los desarrolladores de software de México.
LA CLAVE: DIVERSIFICACIÓN, NO SOLO GEOGRAFÍA
Bruno Martínez, presidente de la Asociación de Parques Industriales del Estado de Jalisco (APIEJ), ha explicado en distintas entrevistas que el estado alberga más de 20 sectores industriales —alta tecnología, logística, dispositivos médicos, farmacéutica, agroindustria— y que esa diversificación fue determinante para sostener el crecimiento incluso en un año marcado por la incertidumbre arancelaria de Estados Unidos. Mientras Nuevo León, Chihuahua, Baja California y ciudades como Tijuana y Ciudad Juárez resintieron los aranceles del gobierno de Donald Trump por su fuerte dependencia del sector automotriz y metalmecánico, Jalisco mantuvo un comportamiento distinto gracias a su especialización en electrónica y alta tecnología.
MISIONES COMERCIALES A ASIA Y EUROPA
La estrategia jalisciense no se limita a esperar la inversión: la busca activamente. El gobierno estatal y la iniciativa privada han encabezado misiones comerciales a Corea del Sur, Taiwán, Japón y mercados europeos para atraer empresas de electrónica, semiconductores y logística. Para 2026, Jalisco proyecta más de 625 millones de dólares en nuevos parques industriales y superará los 800 mil metros cuadrados en construcción, gran parte ya prearrendados.
EL DATO QUE PREOCUPA A LA FRONTERA
El fenómeno del nearshoring impulsó durante años a los estados fronterizos como Sonora, Chihuahua y Nuevo León. Pero la política arancelaria y el impulso de Washington para que las empresas se instalen directamente en territorio estadounidense —el llamado reshoring— ha puesto en pausa parte de esa expansión en la franja norte. Jalisco, en cambio, al no depender del ensamble automotriz ni de la proximidad fronteriza, sigue firme en su ritmo de inversión, apostando por infraestructura, energía y suelo industrial disponible a precios competitivos.
UN ENCUENTRO A SEGUIR DE CERCA
Precisamente en septiembre próximo, la APIEJ realizará su congreso nacional en Jalisco, un espacio al que desarrolladores inmobiliarios de distintas regiones del país han sido convocados para analizar el futuro de la infraestructura industrial y las nuevas exigencias para atraer capital nacional y extranjero. Un foro que sin duda dará más pistas sobre hacia dónde se mueve la inversión tecnológica en México.
LA LECCIÓN PARA SONORA
El caso Jalisco deja una enseñanza clara para los estados del norte: la diversificación productiva y la promoción internacional activa —no solo la cercanía con Estados Unidos— son hoy la verdadera ventaja competitiva. Sonora, con su vocación minera, agrícola y su creciente sector de semiconductores en Hermosillo, tiene la oportunidad de tomar nota de ese modelo antes de que la ventana de oportunidad del nearshoring se estreche aún más.
