Por Luis Carlos Bravo
- A punto de alcanzar la mitad de su trienio, el alcalde de San Luis Río Colorado enfrenta un momento decisivo. Encuestas casa por casa ya miden del uno al diez su desempeño y sus resultados pronto se conocerán. En un Morena que meses atrás criticaba la reelección y que hoy estaría abrazándola rumbo a 2027, Iván no es el único con aspiraciones en el próximo proceso electoral, por lo que el momento de mostrar cartas ya llegó.
Morena parece observar hoy con menos rigor moral el debate sobre la reelección en 2027. Lo que meses atrás era motivo de crítica interna y llamado ético comienza a asumirse con mayor naturalidad. La reforma que elimina la reelección consecutiva entrará en vigor hasta 2030, por lo que el próximo proceso electoral todavía se desarrollará con las reglas actuales. Figuras de peso dentro del movimiento, como el senador morenista Heriberto Aguilar, han manifestado públicamente no ver inconveniente en que la reelección se ejerza en el próximo proceso electoral, toda vez que aún es legal y permitida. En ese contexto, quienes tengan la posibilidad jurídica difícilmente dejarán pasar lo que sería la última oportunidad de reelegirse antes de que en 2030 la no reelección se convierta en mandato obligatorio dentro del partido.
En San Luis Río Colorado el tema dejó de ser conversación exclusiva de los grupos grillos y del llamado círculo rojo. Hoy la posibilidad de una reelección ya se comenta también en colonias, reuniones vecinales y espacios cotidianos, lo que refleja que el debate dejó de interesar únicamente a quienes viven de la política y comienza a permear entre ciudadanos que antes no lo tenían en el radar. Hace poco entrevisté al presidente municipal, César Iván Sandoval Gámez, y al preguntarle directamente sobre sus aspiraciones no hubo un sí, pero tampoco un no. Dejó abierta la posibilidad de buscar continuidad y convertir su administración de tres en seis años. En política, esa ambigüedad calculada suele significar que la decisión dependerá de los números.
Y los números comienzan a moverse. Iván Sandoval se encuentra en un momento importante para ser medido, pues está cerca de cumplir la mitad de su trienio. Es justo ese punto del calendario donde las evaluaciones dejan de ser indulgentes y se vuelven más objetivas. Varias casas encuestadoras han realizado y continúan realizando sondeos casa por casa en la ciudad, preguntando a los ciudadanos cómo califican, del 1 al 10, el desempeño del presidente municipal. Esa cifra promedio será determinante. Aspirar con un ocho no es lo mismo que hacerlo con un seis. La reelección, más que discurso, es estadística.
En el terreno de los resultados el alcalde tiene argumentos. Compra de recolectores de basura, inversión en patrullas y equipamiento policial, mejoras en alumbrado público, recarpeteo y algunas obras de pavimentación forman parte de su balance. A ello suma la estrategia que él mismo ha denominado “Más territorio, menos escritorio”, recorriendo colonias con su equipo para levantar diagnósticos directos. Si esa narrativa coincide con la percepción ciudadana reflejada en encuestas, la continuidad podría encontrar sustento.
Pero no todo ha jugado a su favor. El 14 de noviembre de 2025 fue noticia nacional que al alcalde de San Luis Río Colorado le fue retirada su visa estadounidense cuando se dirigía a una reunión institucional. El hecho forma parte de su expediente político reciente. No obstante, su impacto electoral dependerá del contexto. Desde mi perspectiva existen dos escenarios que podrían neutralizar el costo político. Que el gobierno de Estados Unidos le restituya el permiso de ingreso y cierre el episodio, o que la ausencia de visas entre funcionarios y gobernantes de ciudades y estados fronterizos se normalice al punto de dejar de ser un elemento diferenciador o un arma eficaz en campaña.
Una eventual candidatura a la reelección reconfiguraría el tablero local. ¿Dónde quedarían piezas como el diputado federal Manuel Baldenebro, el delegado de Gobernación Ricardo Lugo y otros actores a los que se les está permitiendo crecer, construir presencia y tejer alianzas? Sandoval, Baldenebro y Lugo son tres manos levantadas con aspiraciones políticas rumbo a la candidatura a la alcaldía de 2027, cada uno con distintos recursos y estrategias, y todos ellos —por separado o en coaliciones— echarán mano de todas sus posibilidades para intentar asegurar esa nominación. Entre el cúmulo de factores que inciden en esa definición no sólo cuentan las encuestas y el posicionamiento local, también pesa la opinión del partido y de los actores políticos de arriba, desde el gobernador saliente hasta quien encabece la candidatura a la gubernatura e incluso la propia Presidencia de la República.
Reelegirse no es un trámite ni una consecuencia automática de estar en el cargo. Implica sostener resultados, conservar respaldo ciudadano y navegar las tensiones internas de un partido donde también hay otros proyectos en fila. Si las encuestas le favorecen, si los resultados de gobierno se mantienen en la percepción pública y si el contexto político no le juega en contra, Iván Sandoval podría tener condiciones para buscar seis años. Pero en la política nadie gana la candidatura por anticipado ni por decreto; las definiciones se dan en la mesa, en las mediciones y en la operación. Y esa etapa ya comenzó.

