COLUMNA | ¿En qué se parecen Hermosillo y Ottawa Canadá?

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COLUMNA | ¿En qué se parecen Hermosillo y Ottawa Canadá?

Por René García

Ambas tienen baches. Pero no por la misma razón. En Ottawa los hace el hielo. El agua se mete en las grietas del pavimento, se congela, se expande y revienta el asfalto cada invierno.

En Hermosillo no hay hielo. Aquí el presupuesto se va en traer extranjeros como Justin Trudeau, invitado estrella del Foro Mundial de Energía Solar que el Ayuntamiento organizó en Villa Toscana.

¿Cuánto costó traerlo? No lo sabemos. Según INFOSON, el alcalde y sus funcionarios no respondieron esa pregunta durante el evento. Lo que sí se sabe es que en 2025 medios canadienses reportaron que Trudeau cobró al menos 100 mil dólares por una sola conferencia en Corea del Sur. Casi dos millones de pesos.

   

Mientras se habla de futuro, el presente de las colonias de Hermosillo no es muy alentador.

Hay gente que se queda sin agua por semanas. Hay socavones que aparecen de un día para otro y se tienen que rescatar personas que caen en ellos. Baches que ya son parte de la vida diaria de los hermosillenses, como el calor mientras van al trabajo.

La pregunta es: ¿a qué futuro apostamos si en el presente Hermosillo está en crisis?

Yo podría visualizar un futuro si se resolvieran los problemas básicos. Pero ¿qué problemas ha resuelto esta administración en 5 años? ¿Agua?¿Baches? ¿Alumbrado?

Mientras se invierte en obras que no terminan de resolver otro problema inconcluso como es el de movilidad. La gente toma las calles para poder acceder a su derecho al agua, que dicho sea de paso es muy poco lo destinado a este rubro comparado con lo que se destina al pan y circo, o a obras que si bien son importantes, no son tan urgentes como evitar que se rompa el pavimento y otra persona ponga en peligro a su familia mientras conduce al caer en un socavon.

Lo dejo a su criterio, querido lector. Basta con dar un paseo y prestar atención. Luces parpadeando incluso en bulevares. Baches que ya se volvieron tradición y tandeos que nunca terminan. Eso sin contar la falta de transparencia y la opacidad del uso de recursos públicos. 

¿Llegará algún gobernante que realmente se enfoque en mirar el presente y resolverlo antes que en construir castillos de arena, o Hermosillo está condenado a la simulación?