Por Alan Castro Parra
Cada día me convenzo más, Paulina Ocaña será Gobernadora de Sonora, tarde o temprano. Y es que la hoy Jefa de la Oficina del Ejecutivo Estatal está construyendo los cimientos de una sólida carrera política que con el tiempo podría edificarse en el firmamento político de Sonora.
Conozco a Paulina Ocaña desde que comenzó en la política, sus ganas, su capacidad y sobre todo su carácter se hicieron ver desde muy temprana edad. No siempre coincidimos, pero siempre le he reconocido su liderazgo y las ganas de demostrar que está destinada a la grandeza.
Y aunque trae linaje de gobernador, va trazando su propio camino dejando huella por donde va pasando, así lo hizo en la campaña del hoy gobernador Alfonso Durazo, como Directora de Telemax, como Titular del Sistema Estatal de Comunicación Social y hoy en la Jefatura de oficina.
Claro que no todo ha sido color de rosa, también he sido testigo de varios sinsabores, sobre todo en su etapa como dirigente juvenil y líder estudiantil, sin embargo aun cuando las cosas no han resultado como quería, se ha sabido reponer de cada caída para levantarse más fuerte.
Su participación en grupos de la sociedad civil, su incursión a temas diplomáticos y desde luego su Premio Estatal de la Juventud fueron algunas de las etapas donde pude constatar que su carrera iba en crecimiento, haciéndose acompañar de equipo y amigos que aún conserva.
Seguramente recordará que en alguna ocasión coincidimos como jurado de un Premio Municipal de la Juventud, lamentablemente se tomó la decisión de no favorecer a un amigo mutuo por no encajar en una categoría en especial, prometimos no decir nada, aunque al final sí me reclamaron.
Recuerdo la última entrevista de Paulina Ocaña en Nuevo Sonora antes de anunciar su incorporación al proyecto del entonces candidato Alfonso Durazo, ciertamente no nos fue bien en los comentarios; como tampoco en mi primera columna después de haber ganado la gubernatura.
En ambas ocasiones fueron sus amigos incondicionales los que cuestionaron mis preguntas y debatieron mis críticas, demostrando que había un gran equipo que la respaldaba, y que la sigue respaldando hasta la fecha, jóvenes aguerridos que también han ido creciendo junto con ella.
Finalmente de eso se trata el ser líder, no sobresalir solamente tú, sino hacer crecer a tus colaboradores, crecer juntos y no llegar solos, sino llegar todos; será por eso que el propio gobernador Alfonso Durazo sigue confiando en Paulina Ocaña y preparándola para algo más grande.
No me queda duda, Paulina será gobernadora algún día, y aunque tiene un cita con el destino, difícilmente puedo pensar que esa posición sea su aspiración final, pues al ritmo que va sin lugar a dudas llegará más lejos, pues día a día se prepara como buena corredora de largo aliento.
Por cierto, el pasado jueves en representación del gobernador Alfonso Durazo estuvo participando en la reunión interplenaria de la Comisión Sonora-Estados Unidos, donde destacó que la frontera más allá de dividir un territorio, representa una oportunidad para aprovechar las potencialidades de las dos naciones.
“La Jefa” mencionó que la visión conjunta del gobernador Alfonso Durazo y la gobernadora de Arizona Katie Hobbs, es hacer de la relación entre ambos estados un ejemplo de convivencia y productividad entre vecinos, socios y amigos, fortaleciendo así la megarregión a través de la Comisión Sonora-Estados Unidos. Bien.
“Solo te veo en el monitor”
“A inicios de mi adolescencia descubrí que lo que me gustaba era el periodismo”, así comenzó a escribirse la primera edición de la columna Monitor, con la cual llegamos a quince años en este vertiginoso mundo de la comunicación.
Este tiempo ha sido una constante búsqueda de una voz propia que se haga escuchar en medio de todo este ruido de fondo, entre teclados, flashes fotográficos y una rotativa a toda velocidad que va dejando una estela de papel con olor a tinta.
Por supuesto gracias a todos los maestros de lo bueno y lo malo, a todos los lectores y seguidores de este periodista, columnista, articulista y analista, juntos con todos los sinónimos que puedan agregar en esta desesperada lista.
¿Qué puede escribir un columnista de 23 años?, cuestionaban los viejos en aquellos tiempos, es por eso que empecé a escribir de los que nadie escribía, de los que me empezaron a leer y ser parte de todas mis crónicas políticas.
Así nació la columna Monitor, visibilizando a los invisibles y dándole voz a los que nadie daba atención en otros medios de comunicación, aun cuando decían que los jóvenes no leían y solo servían para pegar volantes y acomodar las sillas.
Quince años después me enorgullece ser parte de un relevo generacional que vino a demostrar desde diferentes trincheras que los jóvenes son capaces de hacer las cosas bien, y que no necesariamente, la inexperiencia es sinónimo de juventud.
Hoy que las redes sociales vinieron a revolucionar la comunicación por supuesto que la columna ha tenido una evolución, pero aún se resiste a dejar su origen y su vocación, seguir siendo leída en papel o quien sabe, algún día solo por el monitor.
Gracias… ¡totales!
Columna Monitor.- Quince años
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