Por Jesús Donaldo Guirado
El panorama político en Navojoa se encuentra en una encrucijada paradigmática: una juventud cuyas incursiones en la vida pública han sido exiguas, aunque no por ello exentas de valía. La apatía generalizada parece permear en la psique de las nuevas generaciones, configurando una realidad en la que la participación activa se torna casi una rareza. No obstante, entre esta penumbra, emergen figuras que reivindican el protagonismo de los jóvenes en la toma de decisiones. Una de ellas es la regidora del Partido Sonorense, Paulina Juliene Omaña Osuna.
Desde su irrupción en el escenario político, Omaña ha sido objeto de juicios apresurados, acusada de ser una aparición intempestiva y carente de trayectoria. Sin embargo, estas voces han errado en su apreciación, pues su designación no es un golpe de fortuna, sino el resultado de un meticuloso análisis por parte del dirigente partidista Ali Camacho, quien avizoró en ella una capacidad insoslayable para desempeñar un papel toral dentro del cabildo municipal.
Presidiendo la Comisión de Juventud, Omaña Osuna ha demostrado una aptitud excelsa en el cumplimiento de su deber, asegurando que las nuevas generaciones reciban la atención que les corresponde. Entre sus iniciativas más plausibles destaca la facilitación de asesorías para el acercamiento de los jóvenes a las estructuras gubernamentales, promoviendo así la realización de prácticas profesionales y servicio social en diversas dependencias.
De igual modo, su participación en temas álgidos, como el incremento del impuesto predial, ha sido ejemplar, adoptando una postura firme, pero exenta de estridencias o animadversión. Su oficina se ha erigido en un bastión de interlocución ciudadana, tal es el grado del apoyo al Navojoa que el pretérito viernes 28 de febrero en sesión de cabildo, pidió el uso de la voz para compartirle el micrófono a un ciudadano inconforme, lo que la ha llevado a encarnar, en más de una ocasión, y ser reconocida como “la voz del pueblo dentro del cabildo”.
No obstante, su quehacer no se circunscribe únicamente al ámbito juvenil. Como mujer, ha desempeñado un rol insigne en la reivindicación de la equidad de género, impulsando proyectos enfocados en la capacitación en defensa personal, la participación femenina en la vida política y el combate frontal a la violencia de género. Su labor también se ha extendido al ámbito deportivo y recreativo, así como al respaldo de emprendedores mediante la promoción de cursos y estrategias para el fortalecimiento de microempresas.
Paralelamente, resulta imperativo reconocer el esfuerzo de otros jóvenes que, sin ostentar cargos públicos, han fincado su labor en el bienestar social. Tal es el caso de José Alonso Castro Sánchez y Javier Aguilera, ambos con formación en el ámbito jurídico y con una trayectoria que los posiciona como actores prominentes dentro del activismo comunitario. Castro, en su rol como presidente de la agrupación Wake Up Navojoa, y Aguilera, como colaborador de la misma, han demostrado que la vocación de servicio no requiere de un escaño para materializarse. La omisión de estos perfiles en la toma de decisiones constituye una falacia que urge rectificar, pues su quehacer ha permeado hasta los rincones más recónditos de la ciudad, llevando asistencia y soluciones a quienes más lo necesitan.
Es cuestión de “checarles el kilometraje” y se darán cuenta que cualquier rincón de Navojoa ha sido recorrido por ellos y si se le cuestiona a cualquier político sobre estos personajes, no habrá una sola cosa mala que pueda mencionar de ellos, están desaprovechando personas con buen potencial, buen historial y muy bien preparados.
El Carnaval de Álamos 2025: Un Festín de Color y Tradición
En el otro extremo del espectro, Álamos se vistió de gala para recibir su tradicional carnaval, un evento que se erige como el pináculo de la efervescencia cultural y turística del municipio. Durante tres jornadas, la ciudad de los portales se convirtió en un hervidero de júbilo y algarabía, con una afluencia que superó las expectativas de años anteriores.
El alcalde Samuel Borbón Lara encabezó las festividades, garantizando un despliegue logístico que permitió a los alamenses disfrutar de un fin de semana fastuoso. La coronación de las reinas en categorías infantil y juvenil fue el preámbulo de una agenda copiosa en actividades lúdicas, cursos y talleres. La música se erigió como el alma del evento, con agrupaciones de renombre, entre ellas Morbo, que brindó un espectáculo de innegable calidad.
El colofón del carnaval estuvo marcado por el desfile de carros alegóricos, una procesión de creatividad y esmero que contagió de entusiasmo a los asistentes. Más allá de su componente festivo, este tipo de eventos sirven de pretexto para la optimización de la infraestructura urbana y la promoción del turismo, pilares fundamentales para la proyección de Álamos en el contexto regional.
Sin lugar a dudas, tanto en la política como en la cultura, la juventud tiene el deber insoslayable de irrumpir en los espacios de incidencia con ímpetu y compromiso. La pasividad no es una opción cuando el porvenir de Navojoa y Álamos depende de quienes hoy tienen el privilegio de construirlo.
COMMENTS