Ley Olimpia y el dictamen pendiente

2020-07-27

Editorial


Desde el pasado cinco de marzo, la Gobernadora Claudia Pavlovich presentó un proyecto de reforma que lleva ya cuatro meses pendiente de ser votada en el Congreso del Estado. La aprobación de la “Ley Olimpia” fue aplazada la semana pasada por los diputados sonorenses tras no poder llegar a un acuerdo y terminar las votaciones en un empate. 


Esta ley busca proteger a las mujeres de exposición de material sensible en internet, actos de acoso, hostigamiento, amenazas, vulneración de datos e información privada, así como la difusión de contenido sexual (ya sean fotos, videos, audios), sin el consentimiento o mediante engaños a una persona, misma que ya se encuentra vigente 22 estados del país.


En una reunión que se extendió a casi dos horas, los 12 diputados integrantes de las comisiones de Derechos Humanos e Igualdad de Género dividieron opiniones en cuanto al dictamen original que establece el delito como violación a la intimidad, y la propuesta de la legisladora Alicia Gaytán, de modificarlo a violación a la intimidad sexual.


El principal argumento de los diputados que votaron en contra es que existe una falta de exactitud entre lo que busca proteger la ley, que originalmente buscaba proteger la “intimidad sexual” de las mujeres y que ahora ha sido ampliada para proteger cualquier forma de intimidad. 


Las dos propuestas registraron seis votos a favor y seis en contra, y tras varios intentos por aprobar el dictamen original, pero con la acotación de que se discutiera y se resolviera en el pleno, el presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, Eduardo Urbina Lucero, tomó la decisión de volver a citar a reunión de comisiones para analizar y discutir el tema.


Entre tanto, la violencia digital es uno de los tipos de violencia que más nos ponen en riesgo a todos, pero principalmente a la mujer. Según el Módulo sobre Ciberacoso 2015 del INEGI, el único registro de carácter nacional, al menos 9 millones de mexicanas han vivido ciberacoso, que contempla, entre otro tipo de acciones, el compartir contenido íntimo sin consentimiento.