La olvidada Reforma Electoral en Sonora

2020-06-01

 El pasado miércoles, el Congreso del Estado eliminó del orden del día el paquete de reformas en el que se discutirían temas importantes de cara al proceso electoral del 2021: reconocer derechos para candidaturas independientes, reducción de tiempos de campaña, participación juvenil, derechos de asociación partidista y democratización en la toma de decisiones del árbitro electoral.

 

El presidente de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, Jesús Alonso Montes Piña, indicó que al no existir las condiciones de consenso para un sano debate en el que todas las partes tuvieran neutralidad para exponer sus ideas, lo ideal sería retirar el dictamen correspondiente a las reformas electorales, aun con la oposición de varios diputados promoventes.

 

Pero, ¿no es ese precisamente su trabajo? El de escuchar distintas posturas y defender ideales. No vaya a ser que se ofendan por escuchar lo que no quieren escuchar.

 

¿O será que la verdadera intención detrás de esto es elevar la canasta en la mesa de negociación para pactar mejores beneficios personales a cambio de una postura de apertura para dar respuesta al tema?

 

Toda esta situación representa ciertamente un retraso en materia de democracia para los sonorenses. La omisión ha sido el sello distintivo de esta bancada.

 

A pesar de que los diputados sonorenses trabajan seis de los doce meses del año y que estos días de cuarentena han tenido descanso, cada uno recibe 93 mil pesos mensuales de sueldo base más 99 mil en gastos de asesores y otros 51 mil para más alimentación, gasolina y otras cosas que puedan facturar. Eso sin contar el seguro para gastos médicos mayores. Es decir, más del cuarto