SONORA STAR | Bienvenidos Inversionistas… Fortalecer la confianza el reto

HomeCOLUMNAS

SONORA STAR | Bienvenidos Inversionistas… Fortalecer la confianza el reto

Por Luis Fernando Heras Portillo

La buena noticia: 40,871 millones de dólares. México rompió su propio récord de Inversión Extranjera Directa en 2025. La Secretaría de Economía lo presume, y con razón. En un mundo donde los capitales huyen de economías en desarrollo, nosotros crecimos más del 10%.

Pero vamos a lo que pocos dicen: esa inversión no llegó por amor a México. Llegó por interés geopolítico y a pesar de nuestras propias señales.

El nearshoring no es un favor. Es una reconfiguración de cadenas donde el capital busca el mal menor. Y si algo sabe el inversionista extranjero es que en México el verdadero riesgo no es la competencia: es que las reglas cambien a mitad del partido.

Mientras celebramos cifras, en los tribunales internacionales se acumulan las facturas por decisiones políticas. Ejemplos sobran:

Litio en Sonora (Ganfeng Lithium). El gobierno declaró el litio como estratégico y canceló concesiones a la empresa china Ganfeng Lithium, que había invertido en el proyecto más avanzado del país. Hoy México enfrenta una demanda ante el CIADI por esa decisión. Se nacionalizó un recurso que, irónicamente, el propio Servicio Geológico Mexicano ahora admite que es “escaso o nulo” en territorio nacional.

Calica en Quintana Roo (Vulcan Materials). En septiembre de 2024, el gobierno expropió vía decreto de área natural protegida más de 2,300 hectáreas de la minera estadounidense Vulcan Materials en Playa del Carmen. La empresa, que opera en México desde los años 80, lo calificó como “expropiación” y anunció que impugnará por todas las vías legales. Senadores de EE.UU. ya propusieron sanciones como bloquear el puerto de la empresa en represalia.

Energías renovables: el cementerio de la confianza. Durante años, empresas españolas, estadounidenses y canadienses invirtieron en parques eólicos y solares al amparo de la reforma energética de 2013. Luego vino el freno: cancelación de permisos, cambios retroactivos en reglas, tarifas de transmisión que llegaron a aumentar hasta 800% de golpe. Empresas como Eólica El Retiro tuvieron que ampararse para sobrevivir. Otras, como Air Liquide (Francia), directamente demandaron al Estado mexicano por la expropiación de sus plantas.

La Interrogante Incómoda. Señor inversionista que hoy deposita sus millones en México: LA INICIATIVA PRIVADA MEXICANA ES CONFIABLE Y ESTÁ OPTIMISTA EN SEGUIR AVANZANDO EN SEGURIDAD PÚBLICA SIN EMBARGO TAMBIÉN LE PREOCUPA LA SEGURIDAD JURÍDICA EN EL NUEVO PODER JUDICIAL, TODOS DEMANDAMOS APEGO A LA LEY EN IMPARTICIÓN DE JUSTICIA. 

Porque si revisa el historial reciente, verá que:

  • A la minera china en Sonora le quitaron la concesión porque el litio “es del pueblo”.
  • A la estadounidense en Quintana Roo le expropiaron vía decreto ambiental.
  • A las españolas en energías renovables les cambiaron las tarifas por decreto, dejándolas al borde de la quiebra.

¿Alguien cree que estos casos son excepciones aisladas? El inversionista no distingue entre “reformas buenas” y “reformas malas”. El inversionista ve un patrón: si le pudieron cambiar las reglas a ellos, le pueden cambiar las reglas a todos.

Para que la IED no solo llegue, sino que se quede y reinvierta (y recordemos que la reinversión cayó 3.7% en 2025), México necesita ofrecer algo más que mano de obra barata:

1.⁠ ⁠Seguridad jurídica real. Que un juez decida por ley, no por consigna. La reforma judicial que hoy genera incertidumbre es, permítanme, dinamita para la confianza.

2.⁠ ⁠Contratos que valgan lo que firmaron. Una concesión a 20 años debe ser a 20 años, no hasta que alguien en Palacio decida que “ya no conviene”.

3.⁠ ⁠Respeto a acuerdos internacionales. El T-MEC no es un adorno. Cualquier desviación es una invitación a que el capital se fugue a donde las reglas sean predecibles.

En conclusión: El Dinero Tiene Memoria La cifra histórica de IED es un préstamo de confianza, no un regalo. El inversionista está apostando a que el sentido común prevalezca sobre el dogma.

Pero cada vez que cancelamos una concesión por decreto, cada vez que expropiamos vía ambiental, cada vez que cambiamos las tarifas por la vía rápida, lo que hacemos es alimentar la memoria del capital.

Y el capital, cuando recuerda, no se queda a pelear: empaca y se va a un lugar donde las reglas del juego no cambian a mitad del partido.

Hoy tenemos récord de IED. La pregunta es: ¿lo tendremos también el año que entra, o seguiremos sumando capítulos a nuestra propia novela