PILAR POLÍTICO | Tan cerca y tan lejos: la reelección en Etchojoa

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PILAR POLÍTICO | Tan cerca y tan lejos: la reelección en Etchojoa

Por Jesús Donaldo Guirado

En política, la reelección no es un derecho automático, es una consecuencia. Dentro de Movimiento Regeneración Nacional, el mensaje ha sido claro en distintos momentos: solo se sostiene quien demuestra resultados. Y en el caso de Arturo Robles, la posibilidad de repetir en el cargo parece moverse en una delgada línea: tan cerca en lo formal, pero tan lejos en lo real.

Porque más allá de la narrativa política, hay un factor que no se puede soslayar: la percepción ciudadana. En Etchojoa, el desgaste es evidente. Los señalamientos sobre el manejo de los recursos públicos —incluido el tema de los 232 millones que siguen pesando en la memoria colectiva— no han desaparecido. Y en política, lo que la gente percibe suele ser más determinante que cualquier argumento técnico.

Caminar por el municipio, escuchar a la gente, permite entender el ánimo social. No es un tema de coyuntura, es una acumulación de inconformidades. Calles en mal estado, servicios cuestionados y una sensación persistente de que las decisiones no siempre se tomaron pensando en el interés público.

Escucharás un continuo: “ya queremos que se vayan”, no solo Arturo, también Plácido, quien ha manejado egresos por tres administraciones, sino también Alfredo Bustamante, de quien se comenta que ya se ausentará por un tiempo de tesorería, o mejor dicho, de la presidencia—porque dicen que él era quien mandaba—.

Y es ahí donde la reelección encuentra su principal obstáculo. No en la norma, sino en la confianza. Porque cuando el ciudadano siente que las cosas no han mejorado, difícilmente respalda la continuidad.

Morena, como fuerza política, también enfrenta su propio dilema: sostener proyectos o corregir rumbos. En un escenario donde el partido busca consolidar su presencia, apostar por perfiles cuestionados podría resultar contraproducente. La lógica política indica que los resultados pesan, y pesan mucho.

Por eso, la posible reelección de Arturo Robles se vuelve un caso irreal. A la gente no se le olvida, más por el hecho que según algunos, desplomaron las arcas municipales del municipio por varias administraciones, Etchojoa ya se dio cuenta.

El hartazgo ciudadano es evidente, y la posibilidad de continuidad enfrenta un rechazo creciente. así que la reelección está tan cerca y, al mismo tiempo, tan lejos, porque Morena ya se dio cuenta de quiénes hacen bien el trabajo y quiénes solo llenaron sus bolsillos.

 

Cuando un problema se convierte en oportunidad

En política, cuando hay lectura y decisión, los temas complicados pueden convertirse en oportunidades. En Navojoa, el caso del predial es un ejemplo claro de ello.

El tema fue politizado, elevado a bandera por la oposición y utilizado como punto de presión contra el gobierno municipal. Muchos se habrían quedado ahí, administrando el desgaste o evadiendo el costo político. Pero el alcalde Jorge Alberto Elías Retes optó por otra ruta: darle la vuelta al problema.

Así nace “Gana con tu Predial 2026”, una estrategia que no solo busca incentivar el pago oportuno, sino también reconocer a quienes cumplen. La lógica es sencilla, pero efectiva: transformar una obligación en una oportunidad. En este caso, con un incentivo mayor: la rifa de una Chevrolet Traverse 2026 entre los contribuyentes cumplidos.

No es solo un premio; es un mensaje claro sobre la importancia de la corresponsabilidad entre ciudadanía y gobierno.

Con recursos propios, el municipio ha logrado adquirir siete camiones recolectores de basura, tres retroexcavadoras y once camionetas para el organismo operador de agua, además de perforar cuatro nuevos pozos y proyectar trece más para 2026. A esto se suman mejoras en servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado, pavimentación y bacheo.

Al final, el fondo del asunto es claro. No se trata solo de recaudar, sino de construir una relación más sólida entre gobierno y ciudadanía. Convertir un tema politizado en un incentivo positivo no es casualidad; es una decisión estratégica.

 

Plan B: austeridad democrática y el papel de Heriberto Aguilar

En la transformación política que atraviesa México, pocas discusiones han generado tanto debate como la reforma electoral conocida como el “Plan B”. Más allá de la polarización que ha provocado, lo cierto es que abre una discusión de fondo: cómo hacer más eficiente el sistema electoral sin perder su esencia democrática.

En ese proceso, el papel del senador sonorense Heriberto Aguilar Castillo ha sido relevante. No solo por su voto a favor, sino por la defensa consistente de una visión alineada al proyecto de transformación que hoy encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El llamado “Plan B” no surge de manera aislada. Es parte de una ruta política impulsada desde hace años por Movimiento Regeneración Nacional, enfocada en reducir costos del aparato electoral y replantear su funcionamiento bajo criterios de austeridad. En ese sentido, Aguilar Castillo ha sostenido una postura clara: disminuir el gasto sin debilitar la democracia.

Su posición no es nueva. A lo largo de su trayectoria ha mantenido una línea política definida, basada en respaldar decisiones que prioricen el uso responsable de los recursos públicos. En el caso de esta reforma, su argumento central ha sido que no se busca afectar a las instituciones, sino hacerlas más eficientes y cercanas a la ciudadanía.

Además, su respaldo se enmarca en la visión de gobierno que promueve Claudia Sheinbaum: una administración austera, transparente y con mayor vínculo con la gente. Desde el Senado, Aguilar ha fungido como un interlocutor que traduce esa visión en legislación, participando en un debate que va más allá de lo técnico y entra en el terreno político de fondo.

La discusión, sin embargo, no es menor. El “Plan B” pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿puede existir una democracia sólida con estructuras menos costosas y más simples? Para quienes impulsan la reforma, la respuesta es afirmativa.

Queda claro que el “Plan B” no se entiende sin la participación de perfiles que, como el del senador del pueblo.