PILAR POLÍTICO | Mujeres que transforman… y política que escucHA

HomeCOLUMNAS

PILAR POLÍTICO | Mujeres que transforman… y política que escucHA

Por Jesús Donaldo Guirado

En tiempos donde la política suele quedarse en el discurso, hay eventos que rompen la inercia y demuestran que, cuando se convoca con seriedad, la respuesta llega. Así ocurrió en “Mujeres Transformadoras”, un encuentro que, más allá del nombre, se convirtió en un espacio real de diálogo, participación y reconocimiento al liderazgo femenino en Navojoa.

El evento, impulsado con el respaldo del senador Heriberto Aguilar Castillo, destacó no solo por su organización, sino por algo que hoy no todos los actores políticos logran: reunir a mujeres líderes de distintos sectores en una misma mesa. Empresarias, profesionistas, activistas y liderazgos sociales coincidieron en un espacio que privilegió la voz, la experiencia y la visión de quienes están transformando su entorno desde lo local.

La participación de la Mtra. Caissa Laurian Pacheco aportó contenido y profundidad, pero lo verdaderamente relevante fue el ambiente de construcción colectiva. No se trató de un evento protocolario ni de una audiencia pasiva; fue un ejercicio donde las asistentes asumieron un rol activo, intercambiando ideas, compartiendo experiencias y fortaleciendo redes.

En ese sentido, vale la pena subrayar una diferencia clara: mientras muchos optan por eventos multitudinarios sin fondo, aquí se apostó por calidad sobre cantidad, por cercanía sobre protagonismo. Y eso, en política, marca una línea distinta.

El senador Aguilar Castillo ha venido construyendo una dinámica que privilegia el contacto directo y la apertura de espacios reales de participación. Este tipo de encuentros no solo fortalecen su presencia, también consolidan algo más importante: capital social, confianza y vínculo con la ciudadanía.

“Mujeres Transformadoras” no fue solo una fecha en la agenda; fue una muestra de que en Navojoa existen liderazgos activos, organizados y con capacidad de incidir. Y también, de que hay actores políticos dispuestos a reconocerlos y a integrarlos en la conversación pública.

Porque al final, la política que trasciende no es la que habla más fuerte, sino la que sabe escuchar mejor… y Heriberto Aguilar sí escucHA.

 

FAOT 2027: cultura, talento local y señales políticas

La apertura de la convocatoria para el Festival Alfonso Ortiz Tirado 2027 no es un anuncio menor. Más allá de la agenda cultural, representa una señal clara de que las piezas ya comienzan a moverse, tanto en el ámbito artístico como en el político.

El mensaje es doble. Por un lado, se reafirma la intención de dar mayor espacio a los talentos locales, abriendo una puerta real para artistas de la región que buscan una oportunidad de proyección. Por otro, se anticipa que el festival mantendrá su esencia de gran escaparate al contemplar la presencia de artistas reconocidos, aunque todavía sea temprano para revelar nombres.

La rueda de prensa, encabezada por Beatriz Aldaco Encinas junto al alcalde Samuel Borbón Lara, también deja ver algo más que organización cultural: una mayor cercanía y coordinación entre el gobierno municipal de Álamos y el Gobierno del Estado. En política pública, esa sinergia suele traducirse en eventos mejor estructurados y con mayor alcance.

Los requisitos para participar, además, son accesibles. Esto amplía la base de aspirantes y convierte al FAOT no solo en un festival, sino en una plataforma real para quienes buscan abrirse paso en el ámbito artístico. Para muchos jóvenes, puede ser la oportunidad de trascender lo local y proyectarse a nivel estatal o incluso nacional.

Sin embargo, el contexto político no puede ignorarse. La edición 2027 del festival se realizará en un momento cercano al proceso electoral, lo que inevitablemente genera interés de distintos actores por vincularse a un evento de alto impacto mediático y social. El FAOT no solo convoca cultura; también atrae reflectores.

Ahí es donde recaerá una decisión clave en el alcalde Samuel Borbón: mantener el equilibrio entre la apertura del evento y el control sobre su uso político. Permitir la participación sin desvirtuar la esencia cultural del festival será fundamental para preservar su prestigio.

Porque al final, el Festival Alfonso Ortiz Tirado es mucho más que un evento en el calendario. Es identidad, tradición y proyección para Sonora. Y en esa combinación de cultura y contexto político, lo que hoy se presenta como convocatoria, mañana puede convertirse en un termómetro del rumbo que tomará no solo el festival, sino también el entorno en el que se desarrolla.

 

Cuando el trabajo empieza a notarse

En los organismos públicos suelen existir dos formas de trabajar: administrar las inercias o intentar cambiar la dinámica de fondo. En el caso del organismo operador de agua de Navojoa, todo indica que se está apostando por lo segundo.

En los últimos meses, la dirección encabezada por Artidoro Lagarda Yescas ha buscado poner orden en una institución que históricamente ha enfrentado retos financieros, rezagos en infraestructura y una cartera vencida considerable. No es un desafío menor. Durante años, muchos organismos operadores en el país han sobrevivido administrando problemas acumulados más que resolviéndolos.

Sin embargo, comienzan a percibirse señales de una estrategia distinta: mayor presencia en campo, contacto directo con los usuarios y, sobre todo, mecanismos que incentiven a la ciudadanía a regularizar su situación.

Una de las acciones que más atención ha generado este mes es la campaña de regularización de cuentas de agua, acompañada de un incentivo poco común para un organismo municipal: la rifa de un Dodge Attitude 2026, programada para el próximo 10 de abril entre los usuarios que mantengan su cuenta en cero.

Más allá del atractivo del sorteo, la lógica detrás de la iniciativa es clara. Se trata de motivar a los ciudadanos a ponerse al corriente, recuperar ingresos para el organismo y fortalecer algo fundamental para cualquier sistema de agua potable: la cultura de pago.

Porque al final, la ecuación es sencilla. Si más usuarios cumplen con su contribución, el organismo tiene mayor capacidad para invertir en mantenimiento, reparar fugas, mejorar la red de drenaje y sostener el servicio en el largo plazo. Es un principio básico de administración pública que, por distintas razones, durante años no logró consolidarse plenamente.

En este esfuerzo también destaca el trabajo del personal que atiende directamente a los usuarios que buscan regularizarse. Entre ellos se encuentra Margarita Zavala, encargada de revisar y aplicar los esquemas de descuentos que permiten a muchas familias ponerse al corriente con sus adeudos. Es un trabajo discreto, pero esencial para que estos programas realmente funcionen.

El impulso principal, sin embargo, proviene desde la dirección del organismo. En un contexto donde muchas dependencias municipales apenas logran sostener la operación diaria, la apuesta de Lagarda Yescas parece ser distinta: ordenar las finanzas, incentivar el cumplimiento ciudadano y mantener una administración activa.

El tiempo dirá si esta estrategia logra consolidarse por completo. Pero por ahora, hay algo que comienza a percibirse en el organismo operador de agua de Navojoa: movimiento, gestión y una intención clara de mejorar.

Y en la administración pública, eso —aunque parezca sencillo— ya representa un avance.