MORENA va por el INE

2019-12-02

Desde que Andrés Manuel López Obrador asumió la Presidencia de la República, MORENA -de una manera sigilosa- se ha empeñado en adueñarse y controlar todas las instituciones posibles. Podemos hacer el recuento como ejercicio para la memoria del caso de la Suprema Corte de Justicia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ahora, todo parece indicar que van por la más atractiva para las elecciones que están a la vuelta de la esquina, el INE.


En estas instituciones han designado gente ad hoc a las ideas que le convengan al poder Federal entre sus directivos, lo que implica que podrían hacer todo tipo de omisiones en temas que sean de importancia para AMLO. El INE en cuestión, que es el organismo que se encarga de vigilar las elecciones será de suma importancia para las elecciones del 2021.


La gente de MORENA sabe que el efecto AMLO que hizo que el partido arrasara en las elecciones del 2018 se ha ido apaciguando y que estos últimos meses las cosas no han ido del todo bien; El aeropuerto de Texcoco, la refinería en Dos Bocas, Minatitlán, la emboscada en Michoacán, el caso LeBaron, el Culiacanazo y muchos otros escenarios lastimosos nos han recordado que un cambio de gobierno no es la solución mágica a todos los problemas del país y peor aún, que esta administración no tiene una estrategia clara en temas como el combate al crimen organizado y el crecimiento económico.


Por ello, el primer movimiento para intentar apoderarse del INE se dará con un grupo de 126 legisladores de Morena, PT, PES, y Partido Verde, quienes registraron la semana pasada una iniciativa de reforma constitucional que de aprobarse, quitaría de la presidencia del instituto al consejero Lorenzo Córdova.


La iniciativa que aún no está avalada por el coordinador parlamentario Mario Delgado, prevé la rotación de la presidencia del INE cada tres años mediante designación de su presidente en la cámara de Diputados y no un cargo rotativo cada 9 años como se ha hecho hasta hoy.


Si todo resulta acorde a su plan, habría un cambio de la presidencia en la próxima designación de los cuatro consejeros electorales que asumirán el cargo en abril del 2020. De otro modo, el actual consejero presidente Lorenzo Córdova concluiría su mandato en 2023 (como estaba previsto).


Por su parte, el presidente del INE, Lorenzo Córdova, manifestó que la iniciativa que recientemente dio a conocer a bancada de Morena en la Cámara de Diputados va con toda la intención de tener al árbitro electoral bajo una “subordinación política”.


Lorenzo Córdova también se pronunció respecto a la duración del cargo: “¿Por qué se nombra a ministros de la Corte por 15 años? ¿Por qué no cambian cada seis años? precisamente para romper la lógica de un órgano que tiene una función de control político de los cambios de la propia política”, es decir del partido o personaje que esté en el poder. 


El segundo movimiento se daría con el recorte del presupuesto (ya solicitado a la Cámara de Diputados) que hará que como nunca el INE tenga que revisarse gastos, programas, administración y organización en general porque tendrá una reducción del 9 por ciento, es decir 71.5 millones de pesos. 


A través de sus redes sociales, los consejeros advirtieron que ninguna de las complejas tareas que despliega el organismo se deben al capricho de los consejeros, si no por el contrario, “son mandatos constitucionales y legales que los propios actores políticos han exigido y pactado en el Congreso para competir, pacífica e institucionalmente por el poder”.


El listado de afectaciones es largo, pues así son las tareas encargadas a los consejeros electores: Se impactará de forma negativa la inversión necesaria para renovar la infraestructura informática para el monitoreo permanente de 2,200 canales de radio y TV; se suspendería la inversión programada en los Módulos de Atención Ciudadana, con miras a una atención más eficiente y adecuada a las y los  ciudadanos y se revisarían los calendarios para el inicio del Proceso Electoral Federal 2020-2021.


Según el mismo Andrés Manuel, se pretende que sean los propios partidos quienes de alguna manera mantengan al INE. El pasado 22 de noviembre, el mandatario federal mencionó que el presupuesto que se le restó se lo regresen los partidos políticos, pues el instituto político ya recibe mucho presupuesto.


Estas declaraciones provocaron el descontento de los consejeros electorales quienes rechazaron buena parte de lo planteado. El consejero Ciro Murayama rechazó que el instituto debiera recibir donaciones o aportaciones de los partidos políticos para poder operar porque precisamente ellos son el árbitro, son quienes regulan a los partidos, “No podemos vivir de su favor para fiscalizarlos”, subrayó.


Esta institución pública debe de vivir de recursos públicos, no de donativos de particulares, tampoco de los donativos de las partes en juego. Sería invertir las reglas del juego y debilitar un organismo tan importante como lo es el INE. 


Solo imaginarse que el INE, para poder operar dependa de la buena voluntad de los partidos que se animen a dar donativos. Es un escenario de lo más caótico.


Pero como ya ha pasado con otras instituciones, prácticamente nos encontramos a mitad de un camino donde no hay retorno. Es la antesala de lo que se vivirá en el calendario electoral crucial para la política mexicana: la elección federal intermedia de 2021 pues servirá como un termómetro del efecto de MORENA y su capital político y porque se renovarán 3,495 cargos de elección.


El prisma dispersa la luz y revela el espectro de matices de la semana


Rojo a Amarillo.- EEUU declara al narco como organización terrorista.- Hace unas semanas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump puso la idea sobre la mesa de identificar a los cárteles del narcotráfico en México como organizaciones terroristas, hecho que generaría complicaciones políticas, sociales, comerciales y económicas para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.


El tema no es nada nuevo, ya se había presentado una iniciativa similar en el congreso de nuestro vecino del norte pero aprobarla no se trata de un proceso fácil. Actualmente el Gobierno estadounidense tiene en la mira a 68 organizaciones a nivel mundial declaradas oficialmente como terroristas, entre las que destacan Al Qaeda, el Frente Popular para la Liberación de Palestina, el Sendero Luminoso, entre otras.


Acorde a las fuentes del Gobierno de Estados Unidos, la vía más rápida es una orden ejecutiva del presidente Trump, lo que evitaría el proceso de aprobación por parte del Congreso estadounidense.


El segundo camino es una designación por parte del Secretario de Estado de conformidad con la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Para considerarlas como tal, debe tratarse de organizaciones cuya actividad criminal amenaza la seguridad de los ciudadanos estadounidenses o la seguridad nacional, es decir las relaciones exteriores y los intereses económicos de los Estados Unidos.


La principal pregunta ahora es, ¿vendrán tropas norteamericanas de aprobarse la iniciativa? No, la Oficina Antiterrorismo del Departamento de Estado monitorea continuamente las actividades de las organizaciones en el mundo para identificar a las que realicen actos considerados terroristas. Al detectarlas, analiza sus ataques e investiga si ha participado en la planificación de futuros actos de terrorismo o si tiene la capacidad real de llevarlos a cabo.

De cumplirse la declaratoria, no llegarían militares estadounidenses de forma inmediata a México, su intervención sería a través de inversión no necesariamente militar, sino financiera, logística, de asesoramiento y equipos de inteligencia.