Arranca el penúltimo mes del año

2019-11-04

Arranca el penúltimo mes del año y con ello comienza el sinfín de actividades para cerrar con fuerza este 2019. En días pasados se desarrolló el XVII Festival de la Calaca en el puerto de Guaymas, actividad que ha logrado posicionarse como el segundo en importancia en Sonora en cuanto a cuestión cultural se refiere después del FAOT. Con la exposición de Altares de Muertos, etnia yaqui y pabellón gastronómico, grupos musicales, exposiciones pictóricas y un definido realce a la festividad del Día de Muertos, tradición mexicana replicada a nivel internacional, se logró el objetivo de realizar el evento, que si bien varía dependiendo el entusiasmo y empuje de las administraciones municipales al frente; esta segunda edición al frente del municipio por la alcaldesa Sara Valle Dessens cubrió el requisito. 


Si bien, se realizan actividades que permiten quitar (o al menos minorizar) la concentración  de los rezagos en servicios básicos en la ciudad y los retos tanto financieros como administrativos que enfrenta la actual administración, la percepción de la comunidad no deja de ser negativa, incómoda y con cierto tinte de decepción. Guaymas por ser un municipio turístico ofrece distintas actividades para el desarrollo del deporte, convivencia familiar, recreación, cultura y eventos sociales, pero en pavimentación, alumbrado, recolección de basura, suministro de agua, seguridad, servicios médicos y educación vial estamos atrasados. 


¡Sí atrasados! Rezagados y lo mucho o poco que se hace no se ve ni se siente dije el conocido dicho. Vamos a ser en días próximos, sede de un evento internacional de ciclismo denominado L' Etape que promueve La Tour De France y suena aterrador la imagen que vamos a mostrar al mundo. No me quiero poner negativa, por el contrario, guardamos la esperanza de que las cosas cambien para el bien de la comunidad y por el beneficio de las nuevas generaciones que harán que Guaymas siga haciendo su historia... Para bien o para mal.


PLAN MÉRIDA


Con el fin de erradicar la ola de muertes, la alcaldesa Sara Valle anunció que se pondrá en marcha la iniciativa Mérida antes de concluir este 2019, como parte de una estrategia planteada por el gobierno de México y la embajada de los Estados donde dotarán al municipio de equipo, personal y armamento para dar frente al combate de la violencia. Lo cual ha generado agrado para algunos pocos y desagrada para mucho por lo que su contexto implica. El primero en levantar la voz, desde la tribuna del Congreso del Estado fue el diputado local Rodolfo Lizárraga Arellano quien exigió no se aplique esta iniciativa en Guaymas ni Sonora para evitar la violación a los derechos humanos y más derramamiento de sangre. El legislador por el Partido del Trabajo  fue enfático y dijo que es necesario que la alcaldesa explique por qué no funcionó el mando militar que se instauró en Guaymas desde agosto pasado, y por qué se quiere implementar tal iniciativa.Como ya sabemos, de meses atrás hubo total ruptura en la relación de amistad, laboral y de todo tipo entre alcaldesa y diputado, que tampoco le abona mucho a los beneficios que puedan aportar o brindar para no cumplir con las expectativas sino realmente establecer y delinear un plan de trabajo que favorezca al desarrollo de nuestro municipio. Sin color, sin revancha y con mera disposición como dice el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador de "servir al pueblo" ( que los eligió por mayoría, además del manto que los arropó para poder llegar a donde están).


MÁS TIEMPO


Precisamente hablando del mandatario nacional que con su oleada en las pasadas elecciones no sólo favoreció en la región con alcaldías y diputaciones, sino en todo el país, pidió en su tradicional conferencia matutina un año para hacer un cambio completo a 11 meses de gobierno. Situación que representa para mucho la oportunidad idónea para seguir atacando la falta de estrategia en todos los ejes de la administración federal, obvio para los demás la esperanza al cambio que tanto anhelan e incluso a veces se idealiza cuando no hay objetividad en analizar las circunstancias que nos han llevado a demeritar las buenas acciones que se lleven a cabo por las fallidas, dado el acostumbrado modismos de resaltar siempre lo malo antes que lo bueno que distingue a la mayoría de los mexicanos.