Figuras

2019-06-10


Por: Feliciano Guirado 

Especialistas en intrigas palaciegas, con olor a MORENA, traen el rumor, que tiene que ver con la carrera rumbo al 2021 y su lucha por lograr el Palacio de Gobierno, insistiendo en que el único que tiene derecho a aspirar la candidatura por su partido es Alfonso Durazo Montaño, porque -según ellos- es el único químicamente amlosista, o sea de hueso colorado.

En su grilla trasnochada  -caníbales políticos natos- deslegitiman tanto a la líder del PT Sonora, Ana Gabriela Guevara, como a la alcaldesa capitalina, Célida López, a quienes tachan de supuestos amarres y relaciones con gente, a la que Andrés Manuel López Obrador  -según esto- no puede ver.  Vaya puntada!

La firma que aparece en la grilla, se detecta por el lado de la política de los que controlan las delegaciones de la cuarta trasformación y sus respectivos seguidores, dígase aliados de Jorge Tadei, sumándose en automático el travieso secretario particular de Durazo, el joven de la tierra de los Generales, Panchito Vázquez.

Hay que recordar que Panchito quiere ser alcalde de Huatabampo o diputado federal y suponemos que tendrá, ahora sí, la oportunidad ya sin el freno de los panistas, partido donde militó desde temprana edad y donde dice, sigue manteniendo fuerte estructura.

Los Durazo no ocultan por supuesto sus preferencias -se vale en la polaca- sin embargo, ambas damas tienen posibilidades y se fortalecen con la nueva ley, donde dan por hecho que la mitad de las candidaturas (también de los cargos administrativos) las tienen que formar el sexo femenil.

Ese logro, que se viene festejando desde el 14 de mayo, es bandera para ser explotada y que las mujeres se sigan empoderando.

Por eso se nos hace extraño, cómo quieren neutralizar a Ana Guevara y a Célida. Allá ellos.

De Ana Gabriela Guevara manejan -ellos mismos- que será la candidata a gobernadora, pero por el PRI. Chotean su relación y cercanía con Manlio Fabio Beltrones y Claudia Pavlovich, de quien Guevara no reniega tener amistad, pero es leal a sus ideales y partido PT, sin embargo, no dicen nada de la deportista convertida en política, que mantiene increíble relación con el Presidente de la República, López Obrador y con Marcelo Ebrard, esa es la verdadera molestia de los durasistas, pues quieren que su gallo sea el único pre candidato.

Mientras que de Célida López, corre la especie, pero no únicamente en las filas morenistas, sino con los propios azules, que ya manejan la información, que se está buscando la manera de que la Presidenta regrese al Partido Acción Nacional, para dar la pelea como su candidata a Gobernadora y echar abajo, el lugar que se está ganando Antonio Astiazarán. Claro, que le atribuyen esa fuerza o esa iniciativa, a los padrecistas, operada por el cuñado Roberto Dagnino y otros aliados cercanos a la mandataria, ignorando si sigue ahí Francisco Paco Bueno, quien presume gran influencia y poder con la alcaldesa.


CELIDA, YA NO SERIA LA UNICA


Lo extraño de todo es que Célida López se autonombra durazista de las buenas, al grado de haberlo “destapado” anunciando que era su gallo para el Gobierno de Sonora en el 2021 y todavía fue más allá, declarando: “sí, él es el elegido para que su nombre aparezca en las boletas electorales a sustituir a Claudia Pavlovich, le entró”, dijo al tema de la reelección por Hermosillo.

Le encantaría hacer fórmula con el de Arizpe.

Por eso nos extraña que algunos traviesos, de esos caníbales políticos, la estén relacionando fuera de MORENA y la colocan como pieza clave del PAN 2021, mientras que a Guevara le hacen lo mismo mandándola como candidata del PRI. Vaya ocurrencia.

Sin embargo, el nombre de ambas seguirá permeando para ser alternativa a gobernadora por el partido de AMLO, por supuesto, no descartando el nombre de Alfonso Durazo a quien se le considera – hasta el momento- como el candidato con más posibilidades por ese partido, dicho por propios y extraños.

La reelección, aunque es tema difícil -solo pocos la sobrevivieron como el maestro Fermín Trujillo en el Congreso del Estado- está en la mira de Célida López, quien quiere volver a contender, siempre y cuando no sea ella la candidata a Gobernadora y le favorece el cargo a Alfonso, pero a estas alturas Célida ya no va sola por ese partido (MORENA).

Una fuerte militante, quien a nivel nacional se fortalece, es la diputada Wendy Briceño quien es la presidenta de la Comisión de Igualdad y Género en San Lázaro, quien ronda su distrito realizando contacto directo con las estructuras que le ayudaron a AMLO a ser el Presidente de México.

Desde un inicio, durante las pasadas pizcas electorales, nos percatamos del perfil de Wendy, que no dudamos le ganaría a sus adversarios del PAN y mucho más fácil a los del PRI.


Otra mujer se suma a la lista de cara al 2021, pero por el color azul, y es la diputada local, y ex presidenta de su partido a nivel estatal, Alejandra López Noriega.

Los astros se le alinean también a Alejandra, por el tema de paridad, y sobre todo, porque no está pasando desapercibida en el poder legislativo.

Por su partido albiazul, quien ha demostrado en otros estados no estar muerto, se apuntan en automático sus compañeros de bancada: Gildardo Real y Eduardo Urbina.


Mujeres del PRI, en la lista por la capital: en primer rango, Natalia Rivera y junto -por aquello de que no te entumas- la secretaria general del PRI-Sonora, Kitty Gutiérrez Mazón.

Por supuesto que el PRI trae la espina clavada y Ernesto el Pato de Lucas Hopkins, está en primer rango de la lista de posibles candidatos para la alcaldía de la naranjera ciudad, Hermosillo. Las dos damas mencionadas, pueden ir como sus compañeras de fórmula, en la sindicatura. Ya veremos.


Porque el potencial, tanto de Natalia Rivera y de la citada Kitty Gutiérrez, sumando a Lupita Olvera, tienen capacidad junto a varios varones para figurar como cartas al Congreso del Estado, como Manuel Puebla, Ulises Cristópulos y Pascual Soto.  

La canallada hecha a Brianda Vivián no la borra del todo del mapa electoral y aunque fue víctima de fuego amigo, que generó la impotencia de poder ganar a la buena, de algún grupo de jóvenes limitados en su capacidad de mover conciencias, y votos, se fueron por lo fácil, entendiendo mal el significado de patriarcas, o de líderes, confundiéndolo con émulos y aprendices corrientes de caiques partidistas, demostraron ser vulgares traidores a su propio partido. Mal precedente.

Sin embargo, la carrera de Brianda seguirá vigente, se irá a la Ciudad de México a estudiar, afianzar relaciones y esperemos logre traerse una candidatura para San Lázaro, porque será de las claudilleras que seguirán luchando en las elecciones para que su partido vuelva a ganar, siempre y cuando los candidatos sean su amigos, con los que está bien:  Los Ernestos “Borrego” Gándara y El Pato de Lucas, no se olviden de que en la pasada elección que solicitó permiso ( no agradó a algunos del palacio) para incursionar en la campaña de Sylvana Beltrones, otra de las posibles 2021.