Maloro, el gran culpable de la debacle tricolor

2018-07-09

Mucha gente del tricolor, no esperaba el frío baldazo de agua que recibieron después de las pizcas electorales en el 2018, que se celebraron el pasado primero de julio.

Con una gobernadora bien evaluada – lo reconocen los propios partidos – no se pudo evitar el devastador tsunami que arrastró a la mayoría de los candidatos del PRI. Se veía venir, por la apatía del propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y su compacto grupo, quienes no le dieron importancia a la estrategia de AMLO y Morena por echar gasolina a la lumbre, del hartazgo por lo oficial en Los Pinos. Ni se defendieron, ni les interesó operar mediáticamente, mucho menos en redes sociales.

El problema pues, en mayor parte, se debió a la mala percepción en el resorte federal, aquí, abonaron a ese desmán, candidatos desvergonzados, que engañaron a la familia tricolor, de que podrían triunfar, verbigracia el controvertido merolico y mitómano genial, Manuel Ignacio “Malorín” Acosta Gutiérrez, quien como alcalde de Hermosillo fue una verdadera calamidad.

Jaló a la mayoría de los candidatos al tobogán de la derrota.

Maloro Acosta – lo dice la voz populi-  se sirvió con la cuchara grande, y eso fue lo único que supo hacer al quedarle muy grande la silla de presidente municipal.           

Creció el crimen, los cristaleros a sus anchas, y con la venia – de seguro- de la corporación policiaca, que a denuncia de muchos, sirvió hasta de brazo político y represor.

Robos al por mayor en viviendas, comercios, asaltos en la calle, violaciones y todo el lastre que ocasionó el terrible vicio de la maldita droga.

Aquí lo advirtió –en nuestra casa editorial—la alcaldesa electa, Célida López, quien habló muy claro al recomendar a Maloro Acosta Gutiérrez que, en vez de ir pensando en ser candidato a gobernador en el 2021, se vaya buscando abogados, porque no va a permitir se salga con la suya, no como venganza política, sino como llana justicia a los hermosillenses.

Pensó Manuel Ignacio Acosta, que el electorado no tendría memoria – craso error - quienes honor a la verdad, estaban agobiados por lo mal que gobernó y como decepcionó a muchos capitalinos, que por supuesto se fueron a votar por otros partidos. Pero la mala imagen no únicamente fue en Hermosillo, sino que se diseminó a lo largo y ancho de la geografía sonorense. ¿Damnificados?: Buenos candidatos como Sylvana Beltrones, Ernesto “El Pato” de Lucas Hopkins, Pano Salido, Kitty Gutiérrez, Ulises Cristópulos Ríos y Flor Ayala.

 

Ernesto “El Pato” De Lucas Hopkins resultó un buen adversario para la alcaldía de la capital del estado.

Así nos lo dejó entrever la propia candidata electa de Morena para Hermosillo, Célida López, al mencionar en la primera entrevista exclusiva que dio, que considera que para que exista un mejor tránsito por el puente que divide los palacios -municipal y estatal- se tiene que oxigenar el gabinete actual de Claudia Pavlovich y hacer ajustes, cuando menos –considera ella-  en la Secretaría Técnica y la de Gobierno, donde inclusive se atrevió a mencionar a su otrora adversario – ErnestoPato” de Lucas -  como un excelente prospecto a ocupar la Secretaría de Gobierno, para los tres años restantes que le quedan a la Dama Dorada en su silla. Hay quienes opinan que lo anterior es muy difícil, porque Ernesto “El Potrillo” Pompa Corella, es el hombre más fuerte en el actual gabinete, por la cercanía que existe entre la uno y el dos.

Sin embargo, cada elección intermedia de los gobiernos en Sonora, se ha especulado sobre la salida y sacudida del árbol en palacio de gobierno, donde se habla en la mayoría de las veces de cambios naturales.

Eduardo Bours, insistía, que mientras los rumorólogos, columnistas, y ciudadanos en general hablaban de cambios, era peor, pues no los realizaría, para no seguirles el juego, según él, de la opinión pública. Por supuesto que los funcionarios – léperos- como la Recua Maldita comandada por Juan Carlos “El Chino” Lam y su pelele favorito, Daniel Durán Puente, sembraban esos comentarios de cambios para blindarse, y Eduardo Bours siempre cayó en su jueguito.

Mientras que a Guillermo Padrés, no hubo quien le sugiriera que cambiara de secretario de gobierno – Roberto Romero López—porque era sumamente conflictivo en todos los órdenes.

Memo Padrés, ya había aceptado realizar el cambio, hace exactamente seis años, pero, después de las vacaciones pensó, que mejor no realizaría el necesario cambio, y al contrario, hasta lo justificó, puso pretextos para que mejor se quedara, pero lo más probable es, que Roberto Romero le sabía muchas cosas turbias a GPE y presionó o chantajeó al mandatario azul.

Como sea que haya sido, su capricho le costó bastante caro.

Hoy en día, el actual régimen tendrá un escenario sumamente difícil, en especial en el congreso del estado, donde se tiene que interactuar con otro tipo de personajes y políticos, emanados de Morena y sus aliados.

Se dice que Morena pondrá como líder de la bancada – hasta el momento- a Armando Colosio, oriundo de Magdalena y primo hermano del extinto Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Luis Armando Colosio, tiene muchos años cercano a Alfonso Durazo, senador electo y futuro secretario de Seguridad Pública en la nación.

La gobernadora Claudia Pavlovich, por supuesto realizará una exhaustiva evaluación, ya lo dijo en su mensaje electoral, después de las elecciones, y pensará muy bien cómo va a ser su relación con los alcaldes y diputados, labor que recae precisamente en el secretario de gobierno, hoy en manos del hombre más poderoso del gabinete: Miguel Pompa.

 

Claro que Maloro Acosta no fue el único mal candidato del PRI.

La terquedad del Malorín por figurar, primero como candidato a senador y posteriormente a gobernador, originó que le quitaran el lugar merecido al guaymense Antonio “Toño” Astiazarán, para que fuera –como la gran mayoría lo opinaba- el candidato al parlamento, pero del PRI, y no por Acción Nacional, donde claro, se llevó muchos de los votos que hicieron falta.

Toño Astiazarán en base a las elecciones federales –AAG-- obtuvo el 5.82 % más que las votaciones a diputado federal juntando los 7 distritos y el 36.48 % más que la elección a presidente, siendo así el candidato con mayor votación del frente por México.

De seguro, podría Astiazarán Gutiérrez retornar por la revancha en el 2021 para gobernador, ya sin la competencia frontal de AMLO.

 

La Dama Dorada, Claudia Pavlovich, tiene el reconocimiento de muchas personalidades en la cálida polaca, sean del partido que sea, así se ha dejado ver, e inclusive la potencial futura secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero, ya lo ha externado.

La Gober Dorada, está por demás bien calificada, tiene potencial, a nivel federal, inclusive para re construir el PRI Nacional y volver por la revancha en la búsqueda de Los Pinos para los priistas en el 2024. ¿Pero, qué sucede en torno al palacio?

Existe una versión, y para los propios integrantes de una parte del gabinete, tan solo es una leyenda urbana.

Pero, se comenta con insistencia, que las vías de comunicación política no están bien informadas, y hay quienes se atreven a mentirle al mandatario.

De ser cierto, deben cambiar de estrategia, cuidar a Claudia Pavlovich y no seguir mintiéndole.

Esos mal intencionados, deben ser ubicados y hacer un verdadero corte de caja.

Cómo es posible, que se hable de mala información en el aparato de gobierno? y se vaya aún más allá, al manejarse en los diferentes corrillos de palacio, que se le ha endosado a la propia mandataria – su jefa, su amiga- pleitos ajenos, enemigos que no son de ella. De ser cierto, no se vale.

Le alejan aliados, amigos, ex compañeros, inventando - se dice- miles de historias, pero además, usan violencia innecesaria con muchas personas, que si bien no son de su partido, en afán de dar presuntos resultados en la fiscalía, aceptan situaciones únicamente de color azul, y no todos merecen estar en situaciones legales, como lo están.

Por supuesto, que la sospecha tiene fundamento cuando la fiscalía anticorrupción, saca la vuelta a personajes del PRI, como por mencionar tan solo unos casos, no ha hecho nada, ni hará con los ex alcaldes, como el de Guaymas, Otto Claussen Iberri, a quien inexplicablemente premiaron como candidato a diputado federal y por supuesto perdió.

O al nefasto ex alcalde de Nogales, Ramón Guzmán Muñoz, que hizo lo que quiso con los recursos de la frontera, a su favor.

Ante el antecedente, por eso la confianza de Manuel Ignacio “Maloro” Acosta de que no se le va a enjuiciar, porque no le hicieron caso a Lorenzo de Cima y al Temo Galindo, como alcaldes de otros partidos que denunciaron a sus antecesores.

Que puede esperar Célida López, quien tiene toda la intención de denunciar e investigar hasta sus últimas consecuencias a Maloro Acosta y a su tesorero Tadeo Iruretagoyena Tirado.

Por lo pronto, Maloro o su gente cercana, intentaron neutralizar el asunto, tratando de ofrecer mil cosas a la recién elegida presidenta municipal, en búsqueda de la impunidad.

 

Los pleitos –algunos personales y sin fundamento o exagerados-- que se dicen, están endosando a la gobernadora, van desde Abel Murrieta Gutiérrez, Ernesto Gándara Camou, Ricardo y Eduardo Bours, en su momento Antonio Astiazarán, el magistrado del Tribunal Estatal Electoral, Ernesto Muñoz Quintal, en un tiempo a Gilberto Gutiérrez líder del PRI, al cetemista Javier Villareal,  y una larga lista. Como jefa del ejecutivo, tiene y debe de investigar que tan cierta es la especie, y si no es cierto, seguir igual, pero si no...

Dicen que los traviesos son muy pocos.

Porque también se habla de la lealtad de la gran parte de su gabinete, a quienes aplauden, personajes como Natalia Rivera, Raúl Navarro, Daniel Galindo, Ivón Andrade, Pedro Ángel Contreras, Ricardo Martínez, Brianda Vivian, Ely Sallard, Zayra Fernández, Horacio Valenzuela, Víctor Guerrero, Miguel Ángel Murillo, Jorge Vidal Ahumada, Maye Verduzco y otros tantos.

Gracias siempre.