Derribando puentes, construyendo muros

2020-02-10

El pasado jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador, enfrentó comentarios sobre su más reciente declaración que enardeció las redes sociales con opiniones divididas. Como si de un constructor se tratara, estos últimos días propuso el “derrumbe” de los puentes de días festivos y su respuesta al tema migratorio ha cimentado las bases que construyen el muro de Donald Trump. 


Primero, mexicanos que se rigen bajo el calendario de la SEP o que los puentes representan su única oportunidad para viajar o simplemente tener días de asueto, más comerciantes ligados al sector turismo ya sea de manera directa e indirecta se opusieron en masa contra de la iniciativa. 


Entre tanto, AMLO dio a conocer que no habrá pérdidas si se decide la eliminar los puentes por fechas históricas, pues aseguró que olvidar el significado de los días festivos tiene mayor repercusión que no tener fines largos para el turismo. Agregó que el turismo será incrementado con el Tren Maya, la seguridad en las vías federales y la limpia del sargazo en las playas de toda la República Mexicana.


Pero siendo realistas, los resultados económicos cuantitativos son un rubro muy distinto de los morales cualitativos. Realmente los puentes son fuente de derrama económica porque representan una oportunidad para que el mexicano viaje; ya sea a visitar familiares, a dejar la ciudad en la que estudian o trabajan aunque sea un fin de semana, el simple hecho de moverse de un lugar a otro pone en función al engranaje de la maquinaria económica. 


Segundo, el tema migratorio en México, que por ley le corresponde tratar directamente a Gobernación, ha pasado a ser un asunto de Relaciones Exteriores por decisión de AMLO tras las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles y trabas a las exportaciones mexicanas en caso de no frenar el flujo migratorio de caravanas migrantes. 


Esto provocó un giro en la política migratoria del país que pasó de tener puertas abiertas a bloquearlas con un muro humano integrado por miembros de la Guardia Nacional, con todas las consecuencias que esto representaba y que el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió asumir.


Un caso que ha dividido opiniones pues millones de mexicanos emigran ilegalmente a Estados Unidos y nos quejamos del trato inhumano, persecuciones y todo tipo de denigraciones que sufren nuestros hermanos mexicanos día a día en el país vecino del norte.


México pues, es ahora una edificación polifacética que no sigue un plano o un boceto, más bien, pareciera que todo se va dando de manera improvisada. Por lo pronto su “maistro” de obra se entretiene en la labor de derribar puentes y construir muros.