Llegamos a la edición 1000 Imperturbables

2019-12-02

Por Alan Castro


Este lunes 02 de diciembre del año 2019, arribamos imperturbables a la edición número 1000 del Semanario Político Nuevo Sonora, fundado por el Caballero del Periodismo, Feliciano Guirado Méndez, hace más de 21 años, un largo trayecto, ciertamente, que hemos disfrutado a plenitud ceñidos a nuestra vocación hacia esta fascinante actividad que nos impulsa y motiva.


Desde la primera edición publicada el 02 de marzo de 1998 se ha avanzado imperturbablemente contra viento y marea, de frente a las adversidades y animadversiones que se han presentado en esta apasionante ruta del periodismo, en el caminar hubo tropiezos, y de vez en cuando, sin sabores. Sacudirse y andar, quizás, fortalecieron las estrategias y ampliaron el rumbo.


Y decimos imperturbables, porque hemos caminado sin mancharnos de otra cosa que no sea de tinta, es decir, no somos sicarios de la pluma. Dicho en buen romance, no alquilamos nuestro pensar y actuar para agredir impunemente a personas e instituciones. Y no compartimos posturas con mercenarios capaces de agredir a su propia madre, en letras de molde, si hay quien pague por ello.


Después de 21 años ininterrumpidos, hace unos meses por razones ajenas a nuestra voluntad no pudimos imprimir nuestro hebdomadario, cuestión que lejos de desanimarnos fue un aliciente. Vivimos momentos de transformación y somos conscientes de que todo proceso de cambio genera resistencias, por eso les aseguramos que Nuevo Sonora se adapta a los nuevos tiempos y estamos Más Fuertes que Nunca.

Hoy podemos decir con orgullo que publicamos “La Verdad pero Bien Dicha” desde nuestra casa, en los talleres del Nuevo Sonora, cumpliendo un sueño más de nuestro fundador Feliciano Guirado Méndez, quien imprimió en sus hijos y familia el amor por esta profesión. Y por supuesto, es tiempo propicio para agradecer a nuestros lectores, anunciantes y amigos su gentil patrocinio.

A un año y medio de la partida de FELGUIMEN, invariablemente, se extraña más que nunca esa siempre sincera carcajada ante cualquier gracia u ocurrencia, y he de confesar que cuando impera el silencio en el semanario aún se escucha el chasquido de sus botines por los pasillos y ese agradable sonido que produce el periódico envuelto cuando golpeaba en la palma de su mano. 

El tiempo se evapora imperturbable y hoy, a 21 años de nuestro primer número, llegamos al millar de ediciones en el apasionante mundo del periodismo político, pero lo que más nos genera orgullo y satisfacción es que hoy no dependemos de nadie más de usted querido lector y querida lectora, para seguir avanzando, para seguir creciendo y por supuesto para seguir diciendo la verdad, La Verdad pero Bien Dicha.