CONVENIOS NARCISISTAS: NUEVA FORMA DE RELACION AMOROSA

2019-07-08

 Por: Jesus Salvador Guirado Lopez.

En esta era de la imagen, comunicación y redes de internet, surgen nuevas formas de estructuras sociales. Entre estas se encuentran las relaciones amorosas, que hoy se construyen revolucionando esquemas tradicionales, con una nueva connotación del concepto amor, arraigado históricamente desde una base judeocristiana (dar la vida por el ser amado), para reformarse ahora bajo un nuevo significado básicamente narcisista, (de la forma en que me ames te amare), además de  algunas otras implicaciones de este tipo de “amor” como: 
   La relación puede ser por tiempo limitado, aceptada o prohibida, romántica o sexual, de convivencia diaria u ocasional,  exclusiva o incluyendo a terceros, incluye crianza de hijos o no, etc.,  también puede no ser para siempre, nadie esta obligado a quedarse, existe libertad para cambiar de parecer, quien  quiera dejar la relación puede hacerlo en el momento que desee, y (aunque no se encuentra reconocida socialmente y es criticada en voz baja) se permite y acepta plenamente por los involucrados. 
Desde luego que estas nuevas relaciones de pareja inciden y transforman la entidad de la familia, conformándose nuevos estilos . 
   ¡ Ya no hay hombres!- reclaman decepcionadas algunas mujeres que solo encuentran este tipo de “amor”. ¿A que se refieren? Surge la pregunta. Muchas son las posibles respuestas. ºº
Además de los tradicionales tipos de familias como la nuclear,  se sumaron en años recientes otros como la  familia monoparental, la familia homoparental, la familia ensamblada y la familia de hecho, y siguen creándose otras “nuevas formas de familia, que algunas tienen como origen una extraña relación amorosa. En estas se encuentra un tipo de relación bastante informal producto de los nuevos tiempos: los convenios narcisistas.
   Los individuos antes considerados jóvenes casaderos ahora son solteros empedernidos. El compromiso del matrimonio actualmente es percibido como anacrónico y pasado de moda. Ni hombres ni mujeres lo tienen como una alternativa conveniente. Unos lo evitan si pueden y otros lo intentan en vano, (temporalmente cediendo a la presión social) y de inmediato a través de un tramite legal (divorcio encausado), encuentran  una fuga de escape, pues basta la decisión de uno  para que la relación legal termine.
  ¿Que esta sucediendo en el seno de la familia en nuestra cultura? ¿que implica para los jóvenes encontrárse en una relación de matrimonio? Las respuestas mas aceptadas desde la perspectiva de la mujer son todas en sentido negativo: sometimiento, control, dependencia, violencia, monotonia, etc.  Ellas aseveran no estar dispuestas a vivir mas bajo este esquema.
  En otros países, principalmente europeos, la decisión de sus sociedades es privilegiando el individualismo en las relaciones.  Estan convertidas en comunidades sin niños, de mujeres altamente independientes, de baja tasa de natalidad. A diferencia de la comunidad latina, que ha permanecido con el interés por la unidad de la familia, sus tradiciones,  sus apegos, valores, esencias, etc., sin embargo, en los últimos años, las cosas han cambiado radicalmente, resultando bastante notoria una sociedad desestructurada, de hombres solos y mujeres solas. La familia tradicional tiende a desaparecer.
 Tiempo atras, la estabilidad en una relación de pareja era  fundamental.  La edad preferida para conformar una familia  bajo la relación en matrimonio oscilaba entre los veinte y veinticinco años. Actualmente, es común observar hombres y mujeres de treinta o cuarenta, sin el menor interés por formalizar una relación estable. Existe un desinterés por la construcción de vínculos duraderos, de compromisos y obligaciones de ningún tipo. Sé buscan las relaciones rápidas de ocasión que son desechadas de igual manera. La alternativa de lo estable hoy es aburrida y el interés ahora es por experimentar “cosas nuevas” y “emocionantes”. “Quiero viajar”, “divertirme”, pasármela bien”, no me quiero amarrar tan rápido” - argumentan hombres y mujeres-.
 “los hombres de hoy” -reclaman las mujeres- “no quieren compromiso”, son “ metrosexuales”, “se cuidan mas que yo” - comentan algunas mujeres con ironia-  y  “no saben cambiar ni la llanta de un carro”. “no tienen modales y son descorteces ante una mujer”. Son unos narcisistas sin remedio que no ceden una pizca “para arreglar las cosas”. Ante este  nuevo estereotipo de hombre, prefieren -dicen- “quedarse solas” o “tener un hijo y convertirse en madres solteras”.
   “Las mujeres de hoy” -señalan los hombres- “no atienden a los hijos”, no saben cocinar” solo quieren salir y llevársela en la calle”, solo piensan en vestidos nuevos y reuniones de amigas”.  Y alardean “ser independientes” -y no quieren estar en casa-.
       Desde luego que esta nueva situación en la formas de relación tiene importantes efectos en el individuo y en la sociedad,  pues la relación en matrimonio permite a la pareja  experimentar procesos importantes para el ser humano, como el amor, la convivencia, el trabajo de equipo, la solidaridad, la responsabilidad, la entrega por los hijos y  otros  grandes valores morales. Pero estas nuevas formas de relaciones narcisistas, solo generan en los individuos soledad, egoismo, frustración, frialdad, inmadurez, entre otros efectos para el sujeto que lo afecta a su vez en sus interrelaciones. Dichas formas de relaciones resultan cómodas y complacientes alejadas del esfuerzo y responsabilidad de otros estilos. 
  Es evidente reconocer que actualmente existe una búsqueda frenética e histérica por mujeres y hombres de una “buena pareja”. Pero nadie la encuentra. Nadie la tiene. La cultura por ejemplo, exige a la mujer latina no quedarse solterona. La presión social se intensifica llegando a los treinta años de edad. Y no aparece ese príncipe azul ante tantas expectativas. Pues se solicita lo que no se ofrece. Solo se logra finalmente un convenio narcisista que por su naturaleza siempre resulta imposible la permanencia de la relación. No puede existir por su propia condición. Por sus propios principios y termina en ruptura: “Solo te daré lo que tú me des”, “si tu no cedes yo tampoco”, “Solo te lo permitiré una vez”, “yo valgo mas que tu”, “si a ti no te importa a mi tampoco”,  “Ese no es mi problema”. 
  Es importante precisar que no se trata de una apología de la relación en matrimonio o de invalidar estos convenios narcisistas como formas de relación de pareja, sino de una comparativa de estas formas de relación prevalecientes. La pretensión es tratar de entender las bases que sostienen estos nuevos modelos, para reconocer sus posibilidades de que puedan funcionar para la construcción de una familia que se convierta en una pieza solida para una sociedad que pueda  reprimirse  lo suficiente para sobrevivir. Bajo el esquema de los convenios narcisistas el panorama no es alentador.

“LA MEDIACION ES APLICABLE A LA VIOLENCIA FAMILIAR” : JOHAN GALTUNG.

(Premio Nobel Alternativo- Mediador en más de  100  conflictos internacionales)

CRONICA DE UN INFARTO   

(De la entrega hasta la muerte en la profesión o de una absurda adicción al trabajo)